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El neozelandés Andreas Derleth, al centro, es felicitado por otros competidores tras ser declarado Mister Gay Mundial 2012, el domingo 8 de abril de 2012, en Johannesburgo - abc

Johannesburgo acoge la final de Mister Gay, celebrada por primera vez en África

África es uno de los continentes más intolerantes con la homosexualidad, que está prohibida en una treintena de países y castigada con la cárcel en muchos de ellos.

efe
Madrid Actualizado:

Johannesburgo acoge hoy la final del concurso Mister Gay, que se celebra por primera vez en África, un continente donde la homosexualidad sigue penada en más de una treintena de países.

El certamen, que se celebra en Sudáfrica desde el pasado miércoles día 4 de abril hasta hoy, reúne a delegaciones de 25 países y, por primera vez en su historia, cuenta con la participación de dos concursantes negros africanos.

Hasta la fecha, sólo Sudáfrica, que cuenta con la legislación más avanzada en la protección de los derechos de la comunidad gay, había formado parte del evento, y en las cuatro ediciones con representantes blancos.

«Es un hecho histórico que el certamen se celebre en África, y que por primera vez tengamos dos representantes negros», afirmó hoy Coennie Kukkuk, representante de Mister Gay Sudáfrica y organizador del evento.

Namibia y Etiopía aportan los dos únicos concursantes africanos del certamen, después de que el representante de Zimbabue, Taurai Zhanje, se viera obligado a abandonar por las amenazas del Gobierno de Robert Mugabe a su familia.

El etíope Robel Hailu, que reside en Sudáfrica, fue amenazado cuando su candidatura fue difundida por una radio de Adís Abeba, y ha sido desheredado por su familia, según informó esta semana el diario sudafricano Sowetan.

África es uno de los continentes más intolerantes con la homosexualidad, que está prohibida en una treintena de países y castigada con la cárcel en muchos de ellos.

«Estamos hablando de hombres muy valientes, como el representante de Etiopía, que decidió permanecer en el concurso para demostrar que pese a lo que dice su gobierno, también hay gays en ese país», explicó el organizador del evento.

Coennie Kukkuk añadió que no solo los participantes africanos están sometidos a persecuciones en sus países, y destacó igualmente el valor de los concursantes de Europa del este y Oriente Medio.

«Esto no es un concurso de belleza, es una iniciativa para llamar la atención de la sociedad sobre los derechos de los gays, lesbianas y transexuales, y ese es precisamente el objetivo de celebrar el evento en África», añadió Kukkuk.

30 años de cárcel y pena de muerte

Pese a los llamamientos internacionales de las Naciones Unidas y del Reino Unido, que amenazó con retirar su ayuda humanitaria a aquellos países que no respeten los derechos de los gays y lesbianas, ninguna nación africana parece haber reaccionado.

El Gobierno de Tanzania, donde la homosexualidad es un delito que acarrea penas de hasta treinta años de cárcel, respondió que estaba dispuesto a perder la ayuda del Reino Unido porque no quiere perder su «dignidad y moralidad».

El año pasado, Nigeria aprobó una ley que pena con 14 años de cárcel los matrimonios homosexuales, y Uganda se planteó endurecer las leyes con la inclusión de la pena de muerte en algunos supuestos, pero echó marcha atrás tras las duras críticas de los grupos de derechos humanos y varios líderes internacionales.

La excepción del continente es Sudáfrica, que posee una de las legislaciones más avanzadas en esta materia.

Sin embargo, los crímenes y ataques contra ese colectivo son frecuentes en Sudáfrica, especialmente en los barrios pobres de las grandes ciudades y en zonas rurales, como denunció el pasado año la organización pro derechos humanos Human Rights Watch.