La felicidad matrimonial de los británicos
Una pareja de jóvenes, con caretas del Príncipe Guillermo y Kate Middleton, pocos días antes de su boda - efe

La felicidad matrimonial de los británicos

El primer gran estudio sobre el «índice de bienestar general» en Reino Unido revela que quienes viven en pareja son más felices que solteros y divorciados... hasta que celebran las bodas de oro

borja bergareche
corresponsal en londres Actualizado:

Fue la gran promesa «new age» de David Cameron en la campaña electoral de 2010: «Hablar menos del PIB [Producto Interior Bruto] y más del IGB [Índice de Bienestar General]». En noviembre de aquel año, el primer ministro británico puso a los expertos de la Oficina Nacional de Estadística a trabajar en esta peculiar medición demográfica, y esta semana se han conocido los primeros resultados significativos, a partir de una muestra inicial de 80.000 personas.

Según el mapa de la felicidad subjetiva de los británicos, el 75% de la población está «satisfecha con su vida», frente a solo un 7% que no lo está. A la hora de pensar en si eran felices «ayer», contesta que sí el 71% de los encuestados, frente a un 10% que dice no». Un 59% afirma que no sintió ansiedad «ayer», frente a un 22% que pasó la víspera con un nudo en el estómago.

Los autores del informe defienden que «existe un creciente consenso de que las medidas económicas tradicionales son necesarias, pero no suficientes, para reflejar el progreso o bienestar general de una nación». El estudio está realizado a partir de las respuestas del 1 al 10 a cuatro preguntas genéricas. Y es en la segmentación por grupos cuando aparecen los elixires secretos de la felicidad de los británicos.

Los casados se atribuyen un 7,7 en felicidad frente al 6,6 de los divorciados o separados

La pócima más llamativa parece ser la vida en pareja. Los casados -en matrimonio o pareja de hecho- se atribuyen la nota más alta en la compleja asignatura de la felicidad, un 7,7 (según una escala en la que 0 es nada feliz y 10 completamente feliz). Les siguen las personas que «cohabitan» con alguien con un 7,5 en felicidad, un 7,3 los «solteros», y un raspado 6,8 las «viudas» y 6,6 los «divorciados» o separados.

A la hora de responder si las cosas que hacen en la vida «merecen la pena», los casados puntúan por encima de la media con un 7,9, frente al 7,3 de los divorciados o separados. «De media, los adultos que viven casados, en parejas civiles (de hecho) o en cohabitación responden con notas medias más elevadas que solteros, viudos, divorciados o separados», concluyen los responsables del estudio.

El número de hijos no influye

La felicidad en función del número de hijos no permite extraer grandes conclusiones filosóficas sobre la naturaleza del ser humano, a la luz de las estadísticas. Quienes tienen 0, 1, 3 y 4 hijos se asignan de media un 7,4 en «satisfacción» ante la vida, frente al ligeramente superior 7,5 que vemos en quienes tienen 2 o 5 y más hijos. Eso sí, quienes tienen 5 o más hijos puntúan más alto en «ansiedad la víspera»: 3,4 frente al 3,2 de las demás familias. Curiosamente, el grupo de hombres encargados del cuidado de los hijos aparece como uno de los menos satisfechos con la vida.

Los primeros años de la vida en pareja con hijos pequeños son los más felices

Los primeros años de la vida en pareja parecen ser los más felices. El 60% de las parejas que llevan cinco o menos años definen su relación como «perfecta» y su vida como «extremadamente feliz», un entusiasmo que solo mantiene el 25% de los encuestados una vez superados los 40 años de matrimonio.

Además, las personas que viven en familias donde hay niños menores de un año son las que puntúan más alto en felicidad de todo el estudio: 7,9 en «satisfacción» con la vida y 8 en creer que «merece la pena». Curiosamente, la primera nota baja al 7,5 cuando tienen de 1 a 4 años, y al 7,3 cuando los niños tienen entre 5 y 16... y comienzan los problemas.

En relación a la población británica en general, los mayores de 55 son más felices, los que viven en Irlanda del Norte y Escocia están mucho más satisfechos que quienes viven en Londres, y las mujeres muestran una mayor satisfacción con la vida que los hombres -aunque los niveles de ansiedad la víspera son más elevados entre las primeras-. Como era de esperar, existe una relación directa entre estatus laboral y felicidad: la «satisfacción» es de un 7,5 entre quienes tienen un trabajo frente al 6,5 de los parados.

Y, finalmente, uno de los hallazgos más llamativos sociológicamente ha sido descubrir que la población de origen africano y caribeño parece ser el colectivo menos satisfecho con su vida. Así lo destaca Mark Easton de la BBC: «Mejorar la nota en bienestar general de la población va a requerir una reflexión profunda sobre la experiencia vital de nuestras minorías étnicas».