El 20% de los sacerdotes es extranjero en algunas diócesis españolas
Parroquia de San Antonio Abad en la playa de Cullera, donde el sacerdote ecuatoriano Juan Carlos Acosta ayuda todos los veranos al párroco para atender al gran número de turistas - rober solsona

El 20% de los sacerdotes es extranjero en algunas diócesis españolas

En nuestro país hay 18.633 sacerdotes para atender a 22.686 parroquias

madrid Actualizado:

Unos 500 sacerdotes extranjeros, la mayoría hispanoamericanos, ejercen su labor pastoral en España ya sea al frente de una parroquia o encargados de capellanías que atienden a grupos específicos de fieles. Incluso en algunas diócesis, «el clero sudamericano llega ya al 20 por ciento», explicó este lunes el director del secretariado de la Comisión Episcopal de Misiones y director de las Obras Misionales Pontificias (OMP), el padre Anastasio Gil.

Así, según datos oficiales de la Conferencia Episcopal Española (CEE)en España hay 18.633 sacerdotes para atender a 22.686 parroquias, lo que deja a 4.053 de ellas sin cura propio. Pese a esta realidad, el padre Anastasio Gil señaló que «no se trata de que aquí falten párrocos, que faltan; ni de que allí necesiten apoyo, que lo necesitan; la Iglesia es universal y funciona como un todo unitario de apoyo y colaboración».

De hecho, en los últimos cinco años, tras la llegada masiva de la inmigración, ha aumentado espectacularmente el número de sacerdotes extranjeros que llegan a España, donde son acogidos con los brazos abiertos por las diócesis.

Razones de su estancia

Los sacerdotes extranjeros que llegan a servir en España no se consideran «misioneros». En su mayoría llegan enviados por su diócesis de origen, cuando un obispo considera que muchos compatriotas están emigrando y necesitarán apoyo y compañamiento de un párroco de su país de origen.

Otros muchos llegan «por libre, fruto de un deseo personal; por no encontrarse cómodos allá o porque sus familias se vinieron a España», explicó el padre Gil. Finalmente, otro grupo numeroso de sacerdotes extranjeros que ejercen en España son aquellos que llegaron a estudiar en los seminarios españoles y al terminar sus estudios optaron por quedarse.

Todos ellos reciben unas «sesiones o cursos de adaptación» para conocer las características especiales de los fieles españoles y los usos y costumbres de los sacerdotes de aquí. «Hay que explicarles que si llegan y dan una misa de hora y media, el domingo siguiente no va nadie; nos vacían las iglesias», comenta el padre Gil.

Por contra, entorno a 900 sacerdotes españoles han dejado España para trabajar en otros países, una tercera parte de ellos en países latinoamericanos y bajo los auspicios de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispano-Americana (OCSHA).