Siluro, especie en expansión para la pesca deportiva
Siluro, especie en expansión para la pesca deportiva

Estas son las especies invasoras que más se cazan y pescan en España

A partir de la sentencia 637/2016 del Supremo, pendiente de publicación en el BOE, estas especies se dejarán de pescar y habrá que erradicarlas

MADRIDActualizado:

No son nuestras, pero casi. Se introdujeron hace décadas en nuestro país para sustituir en muchos casos a las autóctonas, mermadas por la degradación de los ríos, la construcción de embalses o la desaparición de sus hábitat naturales. Desde entonces, en algunos casos siglos, han sido aprovechadas como recurso alimenticio o deportivo (caza y pesca). Su inclusión en el catálogo de especies exóticas invasoras obliga a las administraciones a erradicarlas de nuestro territorio, pero cazadores y pescadores se han puesto en pie de guerra porque aseguran que eso es imposible y que generará muchos más perjuicios socioeconómicos que beneficios.

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  1. Carpa común

    La carpa común se incluye también en la mencionada lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, elaborada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Los primeros en introducir las carpas en Europa fueron los romanos y los griegos.

    En esta época las carpas fueron reproducidos en su forma original y se hicieron repoblaciones en muchos ríos y lagos de Europa con fines alimenticios. Entre los años 1953-1963 el Servicio Nacional de Pesca Fluvial y Caza llevó a cabo repoblaciones masivas de carpas royales en toda la Península Ibérica. Hoy en día casi todas las aguas peninsulares están pobladas por carpas.

  2. Trucha arco iris

    La trucha arco iris está también incluida entre las 100 especies invasoras más peligrosas a nivel mundial por la IUCN. En España fue introducida, desde América del Norte, a finales del siglo XIX. La especie no ha creado casi ninguna población estable a excepción de algunos ríos de Sierra Nevada. Se reproduce sólo de forma esporádica en nuestros ríos, por lo que no suele dar lugar a poblaciones estables. Sus peligros son la hibridación; piscivoría; Competencia con otras especies de peces; Eliminación de anfibios; Reducción/eliminación de comunidades de macroinvertebrados por prelación; Efectos sobre las aves; y alteraciones del comportamiento de otros salmónidos.

  3. Arruí

    Es un bóvido de origen exótico, introducido por su interés cinegético en la Sierra Espuña (Murcia) en el año 1970 como trofeo debido a su notable cornamenta. Es un formidable competidor de otros ungulados autóctonos, en particular de la cabra montés, uno de los endemismos ibéricos de mayor valor faunístico y una amenaza para la flora endémica. Es de destacar la población introducida en Sierra Espuña (Murcia), origen de la actual expansión de la especie en sierras y provincias cercanas. Existe asimismo otra población estable en la isla canaria de La Palma, y recientemente se ha localizado otro foco de expansión en Alicante. Murcia, Almeria, Alicante, Ciudad real, Badajoz.

  4. Lucio

    Introducido desde Francia en 1949 con fines deportivos, principalmente en los embalses de las grandes cuencas. Al ser una especie depredadora produce un gran impacto sobre las especies autóctonas. Su depredación ha reducido el tamaño de las poblaciones de nuestras especies autóctonas y ha producido un efecto doblemente negativo sobre ellas, al haberse introducido otras especies exóticas invasoras como alimento adicional para el lucio.

  5. Siluro

    Especie en expansión para la pesca deportiva, que produce alteraciones en los ecosistemas acuáticos y tienen un gran impacto sobre las especies autóctonas, por su voracidad, especialmente sobre los peces.

    Introducida en la cuenca del Ebro en 1974 para la pesca deportiva, concretamente en el embalse de Mequinenza, se han seguido produciendo introducciones y translocaciones en embalses de otras cuencas, encontrándose actualmente en las grandes cuencas del Ebro y del Tajo, así como en otras cuencas mediterráneas como el Ter y Llobregat.

    Puede llegar a alcanzar hasta los 2,5 m de longitud y hasta 100 kg de peso. Se encuentra principalmente en los tramos bajos y profundos de los ríos y embalses. Soporta aguas ligeramente salobres, por lo que se puede adentrar en las desembocaduras de los ríos. Es una especie con una alimentación oportunista, predador muy voraz y agresivo.

  6. Perca americana

    Introducida en España en 1955 para la pesca deportiva. Especie muy voraz, ampliamente extendida por gran parte de las áreas embalsadas y aguas lénticas de las cuencas fluviales, con gran impacto sobre el hábitat acuático debido a su efecto devastador en muchos casos sobre las poblaciones de peces autóctonas, llegando a producir extinciones locales de éstas.

    El Grupo Especialista en Especies Invasoras de la IUCN ha incluido a esta especie en la lista de las «100 Especies Exóticas Invasoras más dañinas del mundo».

    Aclimatado en la mayoría de los embalses y tramos lentos de nuestros ríos más caudalosos. Queda únicamente excluido de la parte noroccidental de España en Galicia, y tampoco ha sido detectado en Canarias.

    Alta depredación de especies autóctonas, principalmente sobre las poblaciones de ciprínidos. Existe una clara relación entre la disminución de este grupo de peces, el más diverso de la Península Ibérica, y la presencia de black-bass.

  7. Muflón

    La introducción del muflón en España tuvo lugar en el año 1953.

    Desde entonces, cabe destacar una notable proliferación de la especie en la península, ayudada por la labor realizada por el Parque Cinegético Experimental del Hosquillo (Cuenca).

    Su área de distribución incluye principalmente parte de Extremadura, Toledo, Ciudad Real y Córdoba, así como la Serranía de Cuenca y Cazorla y algunas localidades aisladas de Valencia, hallándose también en Tenerife.

  8. Cangrejo rojo

    Introducida en España desde América en el siglo XIX. Se incluye en la lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo.