Estas son las drogas para prolongar la relación sexual que se usan en las fiestas de intercambio de parejas

Una encuesta a 1.005 «swingers» publicada en la revista «Sexually Transmitted Infections» desvela que estos usan drogas recreativas (MDMA, éxtasis líquido o el gas de la risa) para prolongar la relación sexual, aumentar el placer, liberar la inhibición o intensificar las sensaciones

MADRID Actualizado: Guardar
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Se les llama «swingers». Aunque quizás a usted le suene más lo de intermcabio de parejas. Se trata de personas que tienen una relación estable y, pese a ello, ambas partes deciden tener sexo con otras parejas. También pueden hacerlo con solteros.

Este fenómeno es no es nuevo. Lo que sí llama más la atención son los resultados de una encuesta publicada en la revista Sexually Transmitted Infections. Esta concluye que casi uno de cada dos swingers usa drogas recreativas para intensificar la experiencia sexual y, por sexos, las mujeres son más propensas a hacerlo que los hombres heterosexuales o bisexuales.

La práctica, además, se asocia con un riesgo significativamente mayor de sexo sin protección, según muestran las respuestas. La evidencia disponible sugiere que el uso de drogas entre los swingers es relativamente común, pero se sabe poco sobre sus creencias e intenciones en torno a esta actividad.

Para explorar más a fondo, los investigadores analizaron las respuestas de los swingers que completaron una encuesta en línea sobre los pros y los contras percibidos en el uso de drogas recreativas y sus posibles consecuencias.

La encuesta, que se anunció a través de sitios web holandeses de swingers durante mayo y agosto de 2018, fue completada por 1005 swingers (tasa de respuesta del 68%). Más de la mitad de los encuestados (58%) dijeron haber realizado intercambio de parejas almenos mensualmente; para alrededor de un tercio (30%) la frecuencia es de una cada 3 meses. Y para aproximadamente uno de cada 10 (12%) fue una o dos veces al año. La edad promedio de los encuestados fue de 47 años.

Más de cuatro de cada 10 encuestados (44%; 443) dijeron que usaban drogas durante las relaciones sexuales. Entre las mujeres, esta proporción aumentó al 51%en comparación con el 44% en hombres bisexuales y el 39% en hombres heterosexuales.

Entre el público en general, es más probable que los hombres usen drogas que las mujeres, lo que llevó a los investigadores a sugerir que las mujeres podrían usarlas para poder participar en actos sexuales esotéricos con múltiples parejas.

La mitad de los encuestados que dijeron que usaban drogas durante el sexo lo hicieron una vez al mes. Los fármacos más utilizados fueron el éxtasis/MDMA (92%), el GHB, también conocido como éxtasis líquido (76%) y el gas de la risa (69%).

Más de dos tercios (69%) dijeron que habían usado cuatro o más drogas diferentes durante el sexo en los seis meses anteriores. Un 42% informó haber consumido al menos 3 unidades de alcohol durante una sesión.

Para alrededor de dos tercios de los encuestados, las razones para usarlas fueron prolongar el sexo (68%), aumentar la excitación (66%), liberar inhibiciones (64%) e intensificar las sensaciones (61%). La mayoría describen el uso de las drogas como placentero (94%), aceptable (84%) o emocionante (66%).

«Poco saludable» aunque no «peligroso»

El sexo sin protección fue más común entre quienes usaban drogas que entre quienes no lo hicieron: 46% frente a 34% para el sexo vaginal; 22% vs 13% para sexo anal. Raramente se usaban condones para el sexo oral, independientemente del uso de drogas.

Tres cuartos de los usuarios de drogas se habían realizado pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual, en comparación con poco más de la mitad (56%) que no lo hicieron.

La mitad de los encuestados (47%) pensó que el consumo de drogas durante el sexo era «poco saludable», pero muy pocos pensaron que era «imprudente» (14%) o «peligroso» (15%).

Sin embargo, uno de cada cuatro señaló que el uso de drogas durante el sexo ha tenido un efecto adverso en su salud y alrededor de uno de cada 15 (7%) pensó que podría volverse adicto o sentirse incómodo teniendo relaciones sexuales sin drogas. Uno de cada cinco dijo que se sintió deprimido en los días posteriores al sexo alimentado con drogas. Pero solo el 4% planeó dejar de usarlo por completo.

Este es un estudio observacional y, como tal, no puede establecer la causa, y los investigadores no tenían información sobre los «swingers» que no respondieron a la encuesta.

«Este estudio entre un gran grupo de swingers muestra que el uso de drogas durante el sexo es altamente prevalente. [Las clínicas de salud sexual] deben discutir el uso de drogas durante el sexo entre swingers y proporcionar información sobre el sexo seguro y el uso de drogas, al tiempo que reconocen los beneficios percibidos, como el aumento de la calidad del sexo», concluyen los investigadores.