Estados Unidos abre una investigación criminal por los afectados por el «vapeo»

Se han producido ya siete muertes y hay más de medio millar de casos detectados

Washington Actualizado: Guardar
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La fiscalía norteamericana ha abierto una investigación para que los responsables de la crisis sanitaria provocada por la adulteración de cigarrillos electrónicos rindan cuentas. Según ha revelado la Agencia Alimentaria y del Medicamento de Estados Unidos, que supervisará las pesquisas, hay hasta la fecha siete muertos y unos 540 ingresados en estado grave por una misteriosa epidemia de pulmonía cuyo principal nexo es que los pacientes ‘vapeaban’.

El equipo de abogados penalistas que trabaja dentro de esa agencia reguladora del gobierno estadounidense anunció ayer la apertura de la investigación para identificar qué está provocando estas dolencias, algo que pasa por un escrutinio pormenorizado del mercado de líquidos con cannabis y nicotina. “Lo más alarmante de momento son los productos que incluyen THC [principio activo en la marihuana]”, dijo Mitch Zeller, responsable del área de supervisión de productos relacionados con el tabaco de esa agencia.

Los primeros casos de esta agresiva pulmonía se comenzaron a registrar en julio, con jóvenes ingresados por síntomas de asfixia aguda. Muchos de ellos debieron ser tratados en cuidados intensivos y se han recuperado sólo parcialmente. En total, son 38 los estados afectados. Varios médicos que han tratado a estos pacientes informaron a las autoridades sanitarias que muchos de estos admitieron haber adquirido líquidos para el vapeo que podían ser adulterados con otras sustancias.

Ante esta crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la semana pasada que su gobierno procederá a prohibir la venta de productos para el vapeo que contengan líquidos con sabores dulces o afrutados, ya que suelen ser un reclamo muy poderoso para los adolescentes. De momento, la ciudad de San Francisco y el estado de Michigan han prohibido o restringido la venta de esos cigarrillos electrónicos, que suelen publicitarse como alternativas al tabaco útiles pada dejar de fumar.

La investigación es mucho más compleja de lo habitual porque el consumo de marihuana es legal en unos estados y en otros no. Zeller, el funcionario que reveló ayer la investigación, pidió a los estadounidenses que sólo compren líquidos para fumar en tiendas autorizadas para venderlos, que no compren botes que no estén sellados y que no los adulteren o mezclen.