La esperanza de vida ha aumentado cinco años y medio desde el 2000

Este el mayor incremento registrado desde la década de los sesenta, según las estadísticas mundiales de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Corresponsal en GinebraActualizado:

El promedio de esperanza de vida, a nivel mundial, ha aumentado cinco años y medio desde el año 2000, sitúandose en 72 años. Este el mayor incremento registrado desde la década de los sesenta, según las estadísticas mundiales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicadas hoy en Ginebra.

Las causas de mortalidad siguen siendo dispares entre ambos sexos y las mujeres siguen siendo las más longevas en todos los países, afirmó en sus conclusiones este estudio publicado con motivo del Día Mundial de la Salud, que se celebrará el próximo 7 de abril, y que tendrá como lema la importancia de los cuidados de salud básicos para reducir la mortalidad.

Los años que una persona puede aspirar vivir gozando de buena salud también han aumentado, según las cifras de la OMS, y pasan de 58,5, en el 2000, a 63,3 en 2016. Aunque el organismo también precisó que la salud depende en gran medida de la renta per cápita ya que en los países pobres la esperanza de vida es de 18.1 años menos que en los países industrializados.

Por primera vez, se hace un análisis sobre las condiciones de salud de cada sexo, señalándose que, a nivel global, las mujeres siguen conservando el primer puesto respecto al tema de la esperanza de vida, incluso en las regiones más recónditas donde el acceso a los cuidados de salud es más difícil, como ocurre en los países más pobres.

Sin embargo, el informe reconoce que en el caso de las mujeres las diferencias de salud dependiendo del lugar en el que vivan, pueden ser importantes. En países con menos ingresos una de cada 41 mujeres muere durante el parto, o por consecuencias derivadas de la maternidad, mientras que en los industrializados la proporción, por el mismo motivo, es de uno de cada 3.300 falleciemientos.

Entre ambos sexos se constatan diferencias de actitud respecto a cuestiones como los tratamientos. El informe observa que los hombres acuden menos al médico que las mujeres y que además se someten con más dificultad a análisis preventivos, como en el caso del SIDA, comprobándose que los hombres se hacen menos pruebas de seropositividad que las mujeres.

Estas diferencias respecto a la esperanza de vida, entre hombres y mujeres, pueden ser biológicas o pueden atribuirse a la falta de centros de salud. También son importantes los factores sociales porque cuanto menores sean los ingresos o el nivel de educación la esperanza de vida disminuye. Los factores medioambientales pueden igualmente influir.

Entre las 40 principales causas de mortalidad, por enfermedades no transmisibles, 33 afectan más a los hombres calculándose que un varón, de 30 años, tendría una probabilidad 44% veces superior de morir, antes de los 70 años, a causa de las mismas. El promedio de esperanza de vida de las mujeres a nivel mundial es de 73,8 años, unos 69,1 años en los hombres.

Otras causas de muerte como el suicidio afectan en mayor medida a los hombres que a las mujeres. Los índices de suicidio en el mundo fueron 75% superiores en el caso de los hombres, según datos de 2016. También murieron más hombres por accidentes de tráfico o por homicidio, cuatro veces más que en el caso de las mujeres.