La Estrella es un pueblo de Teruel en el que viven dos habitantes, Martín y Sinforosa - ROBER SOLSONA / Vídeo: Rivera asistirá a la manifestación de la España vacía

La España vacía se revuelve

Una marea de 100.000 personas arribará el próximo domingo a la capital para protestar contra el olvido a las provincias despobladas. 89 plataformas de 23 provincias, que representan el 70% del territorio español, se dan cita en el que es su penúltimo grito

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«Ser pocos no resta derechos». Manuel Gimeno, portavoz de Teruel Existe, siente que el desequilibrio ha aumentado desde que fundó una de las primeras plataformas ciudadanas, junto a sus «hermanos» de Soria ¡Ya!, para reclamar medidas que frenen la despoblación. La «marginación y el aislamiento» que sienten las provincias con una densidad que no llega a diez habitantes por kilómetro cuadrado -una de las tasas más bajas del sur de Europa- va desde lo sanitario (por falta de médicos destinados a estas provincias y con pocas especialidades que no cubren las necesidades de la poca población que hay) a las infraestructuras y telecomunicaciones, así como a la falta de inversiones y ayudas necesarias para mantener servicios básicos. Esto debería ser «independiente del número de habitantes», reprochan. El consabido «café para todos» no se lo toman residentes del 70% del territorio español, alegan estas entidades que llaman a manifestarse en la Plaza de Colón el próximo domingo a las 12.00 horas, una concentración a la que prevén que asistan más de 100.000 personas.

Sería histórica una cifra así. Entre los convocantes no la recuerdan. La iniciativa ha crecido como la pólvora. De unos cuantos autobuses a 89 plataformas de 23 provincias secundando la protesta y un total de 350 autocares que arribarán a primeras horas del próximo 31 de marzo a la capital. La convocatoria ha ganado adeptos a medida que pasaban los días. De hecho, desde Teruel Existe y Soria ¡Ya! confirman que llevan semanas trabajando por el éxito de la marcha. Han instigado a los clubes de fútbol a cambiar los partidos del domingo al sábado para que todo el mundo que quiera pueda acudir a Madrid, e incluso, en algunos municipios se ha pedido a los devotos que asistan el sábado de víspera a los eventos religiosos.

EFE
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Desde Teruel Existe, confirman a ABC que unos 50 autobuses (unas 6.000 personas, junto a personas en coches) se llenarán, una convocatoria que no había sido tan respaldada por los habitantes de esta provincia desde que comenzó sus reivindicaciones y desde que hace 15 años secundase una marcha similar junto a los sorianos. Por 10 euros aquí, por 15 desde Badajoz, ida y vuelta, hay lista de espera para entrar a los autocares en los distintos puntos acordados, comenta Francisco Juárez, portavoz de la entidad aragonesa.

De todas las propuestas, la más sorprendente ha sido la del alcalde de la localidad soriana de Torrubia, Raimundo Martínez Vicente, de 67 años, que irá en burra desde su pueblo de 23 habitantes hasta Calatayud, a 60 kilómetros. Caminará acompañado del pollino para coger el AVE que le llevará hasta Madrid y participar a la manifestación. Quiere, dice Martínez, demostrar de esta guisa la falta de comunicaciones de sus enclaves respecto del centro del país.

La movilización es apartidista y están prohibidos todos los símbolos, signos y consignas políticas

Las organizaciones convocantes están «desbordadas», comentan, por la acogida masiva entre los ciudadanos. Se han unido platormas como Jaén merece más, Plataforma a 11 pasos (Valladolid), Asociación repuebla Burgos-Soria, La otra Guadalajara, Plataforma cívica por Cuenca, Viriatos Zamora, Paisanos de Sancho en Campo de Montiel (Ciudad Real), Amigos del ferrocarril de Baza (Granada) y Cáceres se mueve, entre otras muchas. Algunos, como Milana Bonita de Badajoz, braman por que «el pueblo extremeño ha dejado de ser santo e inocente» (por el libro de Miguel Delibes y la película de Mario Camus) y teme por la supervivencia, incluso, de la próxima generación.

Si logran hacer realidad sus expectativas de congregar a 100.000 personas, cumplirían su desafío de abarrotar la plaza dondeondea la bandera que debe representar a todos los españoles, una unión que quieren superar a la que exhibieron tres partidos políticos el pasado 10 de febrero en el mismo lugar. Aunque la manifestación que han movilizado turolenses y conquenses es apartidista y están prohibidos todos los símbolos, signos y consignas políticas, los portavoces de Teruel Existe no obvian que la marcha es en sí un llamamiento a la acción de los partidos políticos, sobre todo con vistas a las próximas elecciones generales.

De hecho, en una rueda de prensa conjunta el pasado sábado 23 de marzo ofrecida en la sede de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, uno de los reclamos en los que pusieron más énfasis fue en el de que los políticos tomen nota de la voz de la calle y promuevan por fin un Pacto Nacional por el Reto Demográfico en España. «Las malas políticas desarrolladas en las últimas décadas han provocado que este país se haya desarrollado como una campana, solo en las costas y en el centro, provocando un desequilibrio territorial, social y económico cuya gravedad debe ser tratada con la prioridad necesaria para terminar con esta sangría poblacional», señalaron las organizaciones convocantes el pasado marzo.

«El país se ha desarrollado como una campana, solo en las costas y el centro, provocando un grave desequilibrio territorial»

«Exigimos que la Administración ponga el foto de atención en esta realidad que ha ignorado y que se inicie el proceso de repoblación y reversión de los desequilibrios creados mediante inversiones, la mayoría de ellas previstas, prometidas y nunca ejecutadas», incidieron los molestos ciudadanos. Porque para las plataformas civiles «España no está vacía» (valiéndose del título del libro del escritor Sergio del Molino, de la editorial Turner), sino que la han vaciado, desocupado e impulsado a estar en condiciones desiguales. Es muy llamativo que a la manifestación estén llamados a participar también los madrileños que se sientan «solidarios con esta justa causa» y los hijos de la «España vaciada» que no tuvieron más opciones que fijar su residencia en la capital, porque sus lugares de origen, donde anclaron sus raíces, ofrecen pírricas oportunidades laborales y de desarrollo personal.

«Madrid es una ciudad que acoge a todo el mundo con los brazos abiertos y va a ser testigo del grito de protesta de quienes sufrimos el problema de la despoblación en nuestras propias carnes», remarcaron en la rueda de prensa los convocantes.

La marcha es apartidista

Mucho se habla estas semanas previas al 28-A de los 99 escaños que se disputan en provincias como Zamora, Jaén, Soria, Teruel, Huesca, Palencia, Ciudad Real, Cuenca o Badajoz. Todas ellas estarán representadas el próximo 31 de marzo en Colón, en una marcha que serpenteará por la calzada central del Paseo de Recoletos, hasta Cibeles, continuará por el Paseo del Prado para concluir en la Plaza Cánovas del Castillo, frente a la fuente de Neptuno. Durante el recorrido, los colectivos harán visibles sus recomendaciones de distintas formas: con trajes típicos, con el mismo color de la camiseta (blanco, para Soria ¡Ya!, confirmó el portavoz Carlos Vallejo) y cánticos diversos.

Se exigirá «vertebración», «visibilizar el problema a nivel nacional, evidenciar que en España no existe ni plano de igualdad, ni de justicia ni de equilibrio territorial ni cohesión social porque hay dos Españas, que son la España desarrollada y la España vaciada», opina Gimeno. Por ello, este gravísimo problema tiene que dejar de usarse como «arma arrojadiza» electoral, como se vio recientemente, ejemplifica, en la comisión de despoblación del Senado, donde las formaciones políticas se encararon sin llegar a un acuerdo del que dependen tantas personas. «Basta ya de comisiones y de estudios -conmina Gimeno- que solo sirven para demorar la puesta en marcha de soluciones inmediatas, necesarias porque hablamos de un situación límite para muchas regiones de España que se enfrentan a una muerte anunciada».

En este su «penúltima» petición de auxilio darán ejemplo de unidad ciudadana y exhibirán que la sociedad «va por delante de los dirigentes políticos»: agentes económicos (cuentan con el apoyo de todo el tejido empresarial y la CEOE), sociales (los sindicatos, como CC.OO., y asociaciones para el desarrollo rural o ADR) e institucionales (la Universidad de Zaragoza, por ejemplo) lideran también el respaldo a la manifestación y se pondrán detrás de las pancartas donde se pueda leer «Soria quiere futuro» y «Sin inversión, despoblación», contra la hemorragia y dispersión demográfica, y contra la situación agónica que padecen estos territorios.

Dos aragoneses, la directora de Radio Nacional de España, Paloma Zuriaga (Teruel, 1960), y Manuel Campo Vidal (nacido en Camporrells, Huesca, 1951), tomarán la palabra y leerán desde un escenario el manifiesto que espoleará con las demandas que han llevado a los distintos colectivos a participar en esta revuelta. Avisan, además, de que esta manifestación es solo el inicio de un movimiento que no va a parar aquí, que se siente desatendido y que clama por que no se siga olvidando al medio rural, a las provincias deprimidas del interior. Destacan que no va contra nadie en concreto, pero que hasta el momento el suyo ha sido un «grito en el vacío».