Pablo Ráez agitó las donaciones de médula
Pablo Ráez agitó las donaciones de médula - ABC
Sistema nacional de trasplantes

España aspira a lograr 40.000 nuevos donantes de médula al año hasta 2020

La lucha del joven marbellí se suma al Plan Nacional suscrito en 2013 y que ha aumentado en un 133% los registros

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El pasado 15 de septiembre, Pablo Ráez afrontaba en conversación con este periódico, con apenas un hilillo de voz tras una sesión de quimioterapia, la posibilidad de morir. De que su leucemia, diagnosticada en 2015, acabara con la lucha titánica que había iniciado en las redes sociales bajo una etiqueta, «Siempre fuerte», que se hizo muy grande con miles de seguidores, y con el destino de que su enfermedad venciera a su auténtica obsesión, conseguir un millón de donantes de médula. El sábado Pablo murió, pero su entorno está convencido de que la población se volcará en rendirle homenaje con donaciones masivas.

«La leucemia me ha ayudado a cambiar cosas de mi vida que no había sido capaz de ver antes», confesaba el oven de 20 años. Lo que a todas luces transformó fueron los números de donación de médula en el país, que se dispararon en un mil por cien solo en su provincia natal, según asegura el Centro de Transfusión de Málaga.

Pablo era optimista hasta la extenuación. De hecho, uno de los últimos mensajes que dejó impresos en su perfil de Instragram conminaba a«dar gracias a la vida por darnos el gran lujo de poder despertarnos cada mañana». En el momento de la entrevista y pese a su corta edad, el deportista marbellí había perdido el 80% de su visión y se encontraba con muchos kilos de menos y pocas fuerzas. El prometedor primer trasplante de médula ósea de su padre, que pareció darle la vida en 2015, finalmente no había prosperado. Se lo dijeron en junio pasado. Otro 4% de células tumorales alertaban de que la leucemia seguía ahí.

Compatible con el receptor

Durante los meses siguientes el «gladiador» –como se autodenominaba– relató cómo habían encontrado, por fin, a una donante compatible, una mujer norteamericana. El segundo trasplante se produjo este enero, y él ya supo que no iba bien. Ahora, desde los mismos canales donde él agitó conciencias para «salvar vidas» con el único gesto de hacerse donante y someterse a una pequeña punción en caso de ser compatible para un receptor se anima a continuar su contienda. Dijo Pablo en vida que haber ayudado a tantas personas era ya suficiente recompensa para irse satisfecho.

«Otro 4% de las células tumorales alertaban de que la leucemia seguía ahí, tras un primer trasplante de médula ósea recibido de su padre»

Y es que Pablo es hoy el rostro visible de una batalla en la que España dio un giro de 180 grados en 2013. En enero de ese año, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y las comunidades autónomas, en colaboración con las sociedades científicas y las asosicaciones de pacientes, suscriben el Plan Nacional de Médula Ósea y a partir de ese momento los datos del Redmo (Registro Español de Donantes de Médula Ósea) crecen como la espuma. De hecho, en 2016 la donación de médula (progenitores hemopoyéticos o células madre sanguíneas) alcanzó los 230.000 donantes de médula ósea (en septiembre) y los alrededor de 60.000 cordones de sangre umbilical (SCU)almacenados en bancos públicos, lo que representa cerca del 10% de todas las reservas mundiales de SCU. Nuestro país es el segundo del mundo, solo por detrás de EE.UU., con más unidades de SCUalmacenadas.

El objetivo comprometido por la ONT, la Fundación Internacional Josep Carreras y la sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) es algo más tímido que el de Ráez: alcanzar un mínimo de 400.000 donantes en 2020, a un ritmo de crecimiento de 40.000 donaciones por año. Cuando se constituyó Redmo, en 1990, nuestro país contaba solo con 102 donantes. La autosuficiencia del sistema de donaciones se alcanzará con la colaboración ciudadana, para lo que se necesita tener de 18 a 55 años y estar sano. Ese ritmo de crecimiento marcado es asequible con luchadores como Ráez y la implicación de toda la población, consideran en la Fundación Josep Carreras contra la leucemia, puesto que desde la puesta en marcha del Plan Nacional el número ha aumentado un 133% hasta 2016.

Leucemia aguda, linfoma y mieloma múltiple son las principales enfermedades que pueden beneficiarse de un trasplante de médula. En nuestro país, siempre según los datos de la ONT, cada año cerca de 5.000 personas son diagnosticadas de leucemia aguda, alrededor de 7.000 de linfoma y cerca de 2.000 de mieloma múltiple. Por otro lado, la leucemia es el cáncer infantil más frecuente. Supone un 30% de las enfermedades hematooncológicas pediátricas. El 70% de los pacientes que pueden beneficiarse de este tipo de trasplante necesitan un donante no familiar. Según Redmo y la ONT, hoy en España se encuentran donantes no emparentados en el 90% de los casos y el tiempo medio de espera son 33 días.