Incendio en Portugal el pasado 24 de julio
Incendio en Portugal el pasado 24 de julio - EFE

El escándalo de los kits contra los incendios en Portugal: son inflamables

El Gobierno socialista luso, en el punto de mira por distribuir lotes de protección fabricados en poliéster

Corresponsal en LisboaActualizado:

El Gobierno portugués ha distribuido un kit contra los incendios en cerca de 2.000 aldeas de la franja central que está causando estupor y ha desatado un escándalo político. Se han repartido unas 70.000 unidades para la autoprotección… con la peculiaridad de que contienen un material altamente inflamable.

¿A quién se le ha ocurrido semejante temeridad? La investigación está en marcha y, de momento, ya se ha producido la primera dimisión: el adjunto al secretario de Estado de Protección Civil, Francisco José Ferreira.

La respuesta de la Administración deja atónitos a los portugueses: no se entregó con el fin de que fuese utilizado. Entonces cuál era el objetivo, se preguntan los ciudadanos.

La oposición conservadora califica los hechos como «gravísimos» y el asunto se está convirtiendo en una verdadera pesadilla veraniega para el Ejecutivo socialista de Antonio Costa. Y faltan poco más de dos meses para las elecciones legislativas.

Los pañuelos supuestamente protectores fueron fabricados por la empresa local Foxtrot en poliéster, un verdadero disparate si tenemos en cuenta que es un material nada recomendable en estos casos. De modo que no filtran el humo y son cualquier cosa menos prácticos o eficaces en este sentido.

Para colmo, la adjudicación realizada por Protección Civil correspondió a una empresa vinculada a una concejal socialista, otra prueba más del nepotismo que lleva meses instalado en las contrataciones decididas por el Gobierno.

La iniciativa de tal distribución se enmarca dentro del programa denominado «Aldeas seguras, personas seguras», nombre que se ha revelado como todo un sarcasmo a juzgar por la polémica desatada.

Foxtrot vendió estos lotes como antiinflamables y, después de haber percibido sus emolumentos, se descubre que son todo lo contrario. El coste global ascendió a 125.000 euros, mientras que el valor individual de cada kit alcanza los 75 céntimos cada uno.

El ministro de Administración Interna, Eduardo Cabrita, dice que se trata de una controversia «irresponsable y alarmista» que solo busca desgastar al actual Ejecutivo antes de los inminentes comicios.

El Ayuntamiento de Sintra, en los alrededores de Lisboa, no ha tardado en reaccionar y anuncia que ha retirado inmediatamente los lotes diseminados por las 12 aldeas que tiene bajo su jurisdicción.

Por su parte, el presidente de la Liga de Bomberos de Portugal, Jaime Marta Soares, no se ha mordido la lengua y afirma que la ocurrencia de la Administración es «gravísima e inaceptable».

Dos agentes de Protección Civil del área de Castelo Branco probaron a usar el kit en cuestión y refrendaron que «se calienta mucho y huele a goma quemada».