El secretario de Estado americano, John Kerry
El secretario de Estado americano, John Kerry - REUTERS

EE.UU. hace un hueco al cambio climático en su política exterior

El secretario de Estado, John Kerry, anuncia la creación de un grupo de trabajo para integrar la lucha contra el calentamiento global en la diplomacia estadounidense

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

En las semanas previas a la decisiva conferencia sobre cambio climático de París, EE.UU. refuerza su discurso y coloca el calentamiento global en primera línea de su política exterior. Lo ha hecho a través de su secretario de Estado, John Kerry, que defendió «integrar las consideraciones climáticas en cada aspecto de nuestra política exterior, desde ayuda humanitaria y para el desarrollo hasta el mantenimiento de la paz y la diplomacia».

Kerry ofreció un discurso en la Old Dominion University, cerca de la base naval de Norfolk, y dijo que la diplomacia estadounidense debe adoptar la misma estrategia que el Pentágono, que «ha comenzado a elaborar sus planes militares desde el prisma del clima».

Para ello, Kerry anunció la creación de un grupo de trabajo formado por autoridades gubernamentales «para determinar la mejor manera de integrar los análisis sobre clima y seguridad en nuestra política exterior y nuestras prioridades». El secretario de Estado puso el ejemplo de las embajadas estadounidenses repartidas por el mundo, que deberán contar con análisis sobre cómo hacer frente a impactos climáticos que afecten «a la vida de las personas, su salud o su seguridad, y hacerlo antes de que se conviertan en problemas que inflamen los conflictos».

El jefe de la diplomacia estadounidense reafirmó la idea repetida por el presidente de EE.UU., Barack Obama, de que el cambio climático no es solo una amenaza para el planeta y para la vida humana a largo plazo, también es un asunto de seguridad nacional. Puso ejemplos muy actuales: «En Nigeria, el cambio climático no ha tenido que ver con el surgimiento del grupo terrorista Boko Haram. Pero la sequía severa que ha sufrido el país y la incapacidad de su Gobierno para hacerle frente han contribuido a una volatilidad política y económica que los terroristas han aprovechado para tomar pueblos, matar profesores y secuestrar a cientos de chicas inocentes». También aseguró que «no es una coincidencia» que justo antes del comienzo de la guerra civil en Siria el país sufriese la peor sequía que se recuerda.

Kerry insistió en la necesidad de hacer esfuerzos –dentro y fuera de EE.UU.– para reunir apoyos en esta lucha. «Para el presidente Obama y para mí es una prioridad alta en nuestra Administración. Como secretario de Estado, he tomado el movilizar al resto del mundo en la lucha contra el cambio climático como un asunto de la mayor prioridad diplomática. En cada unas de las reuniones que tenemos, en preparación para la cumbre de París del mes que viene, lo sacamos. En el centro de esa lucha está buscar un acuerdo ambicioso, duradero e inclusivo en París», afirmó. Con tono optimista, apuntó que un acuerdo de esas características «está al alcance de la mano».

En clave doméstica, Kerry lamentó que el cambio climático sea todavía un asunto que divide a los partidos de su país. «Aquellos que siguen queriendo hacer del cambio climático una batalla política nos ponen a todos en peligro», denunció.