Profesores y alumnos del laboratorio de Químicas de la Escuela Profesional Javierana
Profesores y alumnos del laboratorio de Químicas de la Escuela Profesional Javierana - JAIME GARCÍA

EducaciónEspaña presenta un elevado riesgo de pérdida de capital humano, según el Consejo Económico y Social

El informe «Competencias profesionales y empleabilidad» alerta de que un porcentaje muy elevado de población con niveles bajos que no recibe ningún tipo de formación y no cuenta con experiencia laboral

MADRIDActualizado:

España ofrece un elevado riesgo de pérdida de capital humano, con altos costes económicos y sociales, según un informe del Consejo Económico y Social, que alerta de un importante porcentaje de jóvenes que han abandonado los estudios, no participa en ninguna formación, carece de empleo y no lo busca activamente.

Esta situación supone «contar con un porcentaje muy elevado de población con niveles bajos que no recibe ningún tipo de formación y no cuenta con experiencia laboral».

En el marco de la necesidad de «una correlación positiva entre niveles adecuados de educación y formación y la empleabilidad», el informe «Competencias profesionales y empleabilidad» indaga en el comportamiento y en las posibles tendencias, a corto y medio plazo, de los empleos y de las cualificaciones demandadas.

Los datos evidencian, según el propio estudio, un mayor riesgo de desempleo según crece la edad para las personas con educación secundaria de carácter profesional que para las personas con educación secundaria general, lo que sugiere que la relación entre cualificaciones y competencias es importante para el mantenimiento y desarrollo de la empleabilidad.

Modelo polarizado

Remarca el informe que las estructuras del empleo de los países más desarrollados se están transformando hacia un modelo polarizado, presidido por un mayor peso del empleo más cualificado (técnicos y profesionales) y también, en un proceso «aparentemente paradójico», de mayor peso de categorías de empleo con un grado bajo o medio de requerimientos de cualificación, asociadas a actividades de servicios.

En contrapartida, se ha reducido el peso de las ocupaciones intermedias, entendidas como puestos administrativos y manuales cualificados.

Aunque los perfiles en España y en la UE-15 apuntan a una progresiva mayor importancia de profesionales y técnicos, por un lado, y ventas y servicios (y ocupaciones elementales), por otro, el perfil de España muestra aún un mayor peso de las segundas, con un peso menor, a cambio, de profesionales y de técnicos.

El empleo en España tiene un nivel de cualificación inferior a la media europea

«Esto es casi tanto como decir que el empleo en España tiene todavía un nivel medio de cualificación inferior al de los principales países de la UE», según se recoge en el informe.

Por ello, incide en la necesidad de fijar políticas encaminadas a configurar un modelo menos polarizado, reduciendo el peso del extremo inferior de las cualificaciones y aumentando el de las altas e intermedias, «y contribuir de manera más equilibrada, desde el punto de vista económico y social, a un crecimiento sostenido».

Titulación de FP o universitaria

Respecto a la cuantificación actualizada de las titulaciones, los datos indican que en casi tres cuartas partes de las ofertas estudiadas en 2014 se pedía alguna titulación de carácter profesional, ya sea de FP o universitaria.

Asimismo, la experiencia se encuentra como requisito en el 71% de los puestos analizados, con una media de 3,5 años solicitados como experiencia mínima, lo que apunta al problema de la inserción inicial para los jóvenes.

Por lo que respecta al sistema educativo, el informe remarca la necesidad de «asegurar una mayor estabilidad de los elementos esenciales y las líneas maestras de la educación sobre la base de un amplio consenso social y político».

«Un sistema educativo y formativo complejo demanda articular políticas educativas concertadas en torno a criterios y objetivos comunes de mejora de la calidad y la equidad», sostiene el informe, que advierte del nivel «bastante bajo» que tiene la población adulta española en el conocimiento de lenguas extranjeras.

Para el CES, es conveniente emprender políticas dirigidas a fomentar la formación permanente, en especial en los colectivos más vulnerables, precisamente los que tienen mayores dificultades de mantenimiento y adquisición de competencias.