Puerta del colegio de Tarrasa/ Varias editoriales varían el contenido de sus libros de texto para Cataluña - ABC

Así se educa en el colegio donde pintar una bandera de España puede ser motivo de agresión

El centro detalla en su proyecto lingüístico cómo extiende la inmersión fuera del aula a través de actividades de ocio y deportivas

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La inmersión lingüística en catalán trasciende las aulas. Así lo revelan los planes de lenguas de algunos centros educativos públicos catalanes que extienden la obligatoriedad de utilizar la lengua autonómica fuera del horario lectivo. Es el caso de la escuela Font de l’Alba de Tarrasa (Barcelona), que estas últimas semanas ha sido actualidad por la presunta agresión de una profesora a una alumna del centro que dibujó banderas españolas en un álbum. La Generalitat abrió un expediente disciplinario a la docente, aunque por una «falta leve», aunque «no vio motivación ideológica». El expediente está aún por zanjar.

Pero en el Proyecto Lingüístico (PL) de esta escuela pública, consultado por ABC, el centro establece la «necesidad de generalizar el uso del catalán en todos los ámbitos de convivencia» y da instrucciones explicitas para que se incentive el uso de esta lengua en las actividades extraescolares, contratando solo a profesionales que dominen el catalán para que las lleven a cabo.

«A nivel de centro y entorno se vela para que el personal contratado para realizar las actividades extraescolares sea competente en lengua catalana», señala el documento del centro en la página 14. Reconoce que «existe una preocupación por que los responsables de estas actividades conozcan y hagan suyas las orientaciones y propuestas del centro por lo que respecta al catalán como lengua de uso».

Catalanización

En el PL se sugiere, asimismo, otras formas de introducir el uso de la lengua autonómica fuera de horario escolar como usarlo en las actividades deportivas, a través del Plan catalán del Deporte en la Escuela»; «trabajando las tradiciones orales relacionadas con las fiestas populares catalanas (poemas, canciones...)», o a través de talleres de cocina en catalán abiertos también a las familias.

«Otra forma de «catalanizar» a los alumnos es a través de la música que se pone a los alumnos por megafonía», denuncia en declaraciones a ABC la diputada de Cs Sonia Sierra, quien considera «inadmisible que se someta a los alumnos a esta presión para usar el catalán».

En la página 7 del documento también se explicita que hay «un pacto por parte del profesorado y personal no docente de usar el catalán y buscar estrategias para conseguir que los alumnos también lo utilicen en todos los ámbitos escolares» y en la página 24 estipula que «los documentos del centro, con los contenidos referidos a la lengua catalana, impregnan la vida de la escuela» y que «el centro ha acordado seguir un criterio lingüístico favorable al uso del catalán en los rótulos, carteles y decoración general del centro».

Castellano como el árabe

La diputada crititca también el hecho de que en el documento se «coloque al castellano en el mismo saco a otras lenguas extranjeras como el árabe» y no se le reconozca como lengua cooficial en la comunidad. En el documento, el centro alude a la realidad sociolingüística del alumnado, de procedencia muy diversa (Marruecos, Brasil, Chile, Pakistán Uruguay...., el resto de España y Cataluña) y señala que la inmensa mayoría de estos alumnos se relacionan en castellano entre ellos para, según denuncia Sierra, «tener una justificación para pasar el rodillo del catalán». Al detallar el perfil sociolingüístico de los alumnos, el centro aclara que «la competencia lingüística, tanto en catalán como en castellano, y a nivel oral y de comprensión es alta pero no el dominio del habla» y añade que «las lenguas familiares de estos estudiantes son básicamente el castellano y el árabe». «Los mete en el mismo saco sin precisar que el castellano es cooficial en esta comunidad, lo que es un gesto claro de desprecio hacia la lengua española», denuncia la diputada.

El colegio de Tarrassa ya fue objeto de denuncias por «adoctrinamiento». Según denunció el portavoz de la agrupación local de Ciudadanos en Terrassa, Javier González, hay «antecedentes en temas similares en este centro».

Ciudadanos pidió hace meses que se investigara un posible trato discriminatorio sobre el uso del español en este mismo centro y en otro del municipio a la Síndica de Greuges municipal, que lo gestionó con los servicios municipales. En ese momento advirtieron de prácticas irregulares como la imposición del catalán en clases de lengua castellana, la coacción en el uso de la lengua en los patios escolares o la prohibición de lucir banderas españolas.