Divorciarse a golpe de clic
El divorcio por internet no necesita de audiencia ni de abogados | ABC

Divorciarse a golpe de clic

Una propuesta de ley en Brasil puede simplificar el divorcio, pues permitiría disolver el matrimonio por internet entre parejas de mutuo acuerdo y sin hijos menores de edad

VERÓNICA GOYZUETA | SAO PAULO
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Si las nuevas tecnologías permitieron que personas se enamorasen y se casasen casi sin conocerse, las mismas herramientas podrán usarse muy pronto para separarse y divorciarse, sin necesidad de estrés ni desgastes emocionales y financieros. Esa posibilidad puede volverse real si el Congreso brasileño aprueba una ley que permita el divorcio por internet.

Propuesta por la senadora Patricia Saboya, la ley servirá para separaciones y divorcios consensuales en que las parejas no tengan hijos menores de edad o incapaces ni divisiones patrimoniales. La pareja envía sus documentos por internet y espera la sentencia del juez sin necesidad de audiencia ni de abogados. La ley cuenta con la simpatía del Ministerio de Justicia y del Gobierno federal, que vienen incentivando la realización de papeles por medios electrónicos.

En entrevista con ABC, la senadora dice que es una forma de usar las nuevas tecnologías en beneficio de la sociedad. «A veces una pareja ya está separada y vive en ciudades diferentes, pero no puede divorciarse porque tiene que viajar para presentarse a una audiencia. Eso provoca gastos, tener que pedir días de licencia en el trabajo y otras dificultades que podrían evitarse con la tecnología».

Ruptura a la brasileña

La ley sería una solución para los brasileños Luis Santana y Solange Álvarez, que se encuentran separados hace cinco años y aún no han conseguido el divorcio porque él vive en Estados Unidos y ella en Brasil. La pareja, que se casó con separación total de bienes y no tiene hijos, se separó amigablemente, pero tiene que aprovechar las vacaciones en que Luis visita el país para hacer los trámites en partes. «Acabo perdiendo días de mis vacaciones para resolver trámites», cuenta Luis.

Fue así como consiguieron la separación judicial, el primer paso antes del divorcio definitivo. Después de una serie de papeleos, ambos se presentaron ante el juez tras esperar más de tres horas sentados. Como estaban los dos de acuerdo salieron de la sala del juez en el tiempo que les llevó firmar los papeles: menos de cinco minutos. Si la ley se aprueba este año, como ellos esperan, no será necesario aguardar a las próximas vacaciones de Luis para concluir el trámite. Para el abogado Jair Costa, que se encarga de la separación de la pareja, la ley permitiría reducir las filas en los juzgados de paz y supondría una facilidad para casos como los de Luis y Solange. «No era necesario que ellos pasasen por todo ese desgaste físico y financiero si ambos estaban de acuerdo en separarse», reconoce. Entre trámites y viajes la pareja ha gastado unos tres mil euros.

El antecedente luso

El proyecto, basado en uno similar aprobado en Portugal, busca resolver problemas como estos, explica Saboya, tornando el proceso mucho menos burocrático, eliminando gastos y acompañando los cambios en la sociedad y la evolución de las tecnologías. La propuesta contempla el hecho de que si el casamiento civil ya es un contrato, pueda deshacerse en caso de mutuo acuerdo.

Abogados contrarios al proyecto alegan que tanta facilidad puede incentivar el número de divorcios y volverlos banales. Saboya dice que el proyecto no busca ser una apología del divorcio y no cree que el número de separaciones aumente por la ley. Al contrario, cree que la reducción de la burocracia puede incentivar a parejas que ya viven juntas de hecho, a formalizar sus uniones. Según datos del IBGE, entidad responsable por censos en Brasil, en 2007 el país registró 152.000 divorcios en primera instancia y casi 92.000 separaciones judiciales.