Ministra de TRabajo Magdalena Valerio - EFE

Dimite la directora general de Trabajo por la polémica sobre el sindicato de prostitutas

La directora general de Trabajo, Concepción Pascual ha presentado su dimisión

MADRIDActualizado:

La directora general de Trabajo, Concepción Pascual ha presentado este lunes su dimisión. Según reza en un comunicado del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, «la decisión de Pascual se produce al asumir voluntariamente todas las responsabilidades del registro de los estatutos de OTRAS, la « Organización de Trabajadoras Sexuales». Este registro se ha efectuado ante la dirección de la que Concepción Pascual era la máxima responsable».

El Gobierno dio luz verde a este sindicato a través de la publicación de la constitución de esta organización en el BOE el pasado 4 de agosto. En el propio BOE se justificaba, «al comprobarse que reunía los requisitos previstos en la Ley Orgánica 11/1985, de 2 de agosto, de Libertad Sindical, y el Real Decreto 416/2015, de 29 de mayo, sobre depósito de estatutos de las organizaciones sindicales y empresariales».

Aparte de la notificación del Ministerio de Trabajo, el secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, también anunció la dimisión: «Ya ha habido una asunción de responsabilidad. Creo que la directora general de Trabajo ha dimitido", ha dicho Ábalos preguntado si el error del Gobierno iba a provocar algún tipo de asunciones de responsabilidad, informa Efe.

Si bien la resolución de la constitución del polémico sindicato lleva casi un mes publicada en el diario oficial, las alarmas saltaron el pasado jueves ante lo que parecía un insólito cambio de rumbo de una de las líneas maestras del gobierno de Pedro Sánchez, que desde que asumiera el cargo ha exaltado hasta la extenuación el carácter feminista de su Ejecutivo.

En una sucesión de pocas horas, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, aseguraba aquel día para explicar de alguna forma la preocupante «salida de tono» del Gobierno, que le habían «colado un gol», que «lo desconocía por completo», y que lo sucedido era uno de los disgustos «más gordos» que había «pillado» a lo largo de su vida profesional y política. Y eso que lleva «un cierto rodaje», aclaraba.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez no tardó en poner paños de agua fría al «gol» y además de recordar en su cuenta de Twitter que su gobierno es «feminista, partidario de la abolición de la prostitución», adjuntó un comunicado del Ministerio de Trabajo que anunciaba que ya se había iniciado el trámite de impugnación del polémico sindicato.

«El Ministerio de Trabajo ha iniciado el trámite de impugnación de los estatutos de esta nueva organización por cuestiones de fondo», informaban en el comunicado en el que además se notificaba que toda la documentación del expediente de registro se puso «en manos de la Abogacía General del Estado para estudiar la fórmula de impugnación». «La prostitución no es legal en España y este Gobierno no puede admitir que bajo el subterfugio de un “sindicato” de trabajadores y trabajadores del sexo se dé cabida a la prostitución», concluían el texto.