El Coronel Piotar acompañado del Comisario Jefe, C. Rubio durante la rueda de prensa en las dependencias policiales en la que explicaron la detención de los dos mafiosos rusos

Detienen a un capo ruso implicado en 29 asesinatos y a su lugarteniente en Castelldefels

Barcelona. Ep
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Agentes de la Unidad de Crimen Organizado de Barcelona (UDYCO), al Servicio de Interpol-Madrid y de la Unidad Central de Policía Judicial (Grupo Mafias Rusas) participaron en la detención ayer en Castelldefels (Barcelona) del líder de una banda mafiosa rusa, Sergei Butorin, de 36 años, y a su lugarteniente, Marat Poliansky, de 28 años. Butorin está implicado en 29 asesinatos, según la Jefatura Superior de Policía de Catalunya.

Entre las víctimas de Butorin, cabezilla de una de las organizaciones mafiosas más importantes de la Federación Rusa conocida como «Oreskoskaia», están seis agentes de Policía y una Fiscal instructora que le investigaba. Poliansky, por su parte, está acusado de haber cometido 6 asesinatos consumados y tres en grado de tentativa.

Los criminales habían huído de la Federación Rusa y se hallaban en busca y captura internacional y existían sospechas de que pudieran estar ocultos en algún país de Oriente Próximo o del sur de Europa.

Recientemente, se obtuvieron informaciones de que Butorin y Poliansky podían encontrarse en Barcelona.

Por ello, se organizó un operativo que permitiera la localización y detención de ambos sospechosos, en la que también participaron agentes rusos expresamente desplazados a Barcelona. Se trata de un Coronel de Interpol Moscú, un Mayor de los Servicios Federales de Seguridad y un Capitán de Homicidios de la capital rusa.

EN UN CLUB DE ALTERNE

Las investigaciones permitieron averiguar que Butorin y Poliansky se encontraban en la zona de Castelldefels, por lo que se centró la vigilancia en lugares o establecimientos susceptibles de ser frecuentados. Ayer, hacia las 2. 00 horas, se detectó la presencia de dos individuos sospechosos en un club de alterne de Castelldefels y, gracias a los agentes rusos, se les identificó como los sospechosos.

Ambos detenidos intentaron utilizar sus armas en el momento en que se dieron cuenta de la presencia policial, aunque se les detuvo antes de que pudieran disparar. Se resistieron violentamente a su detención. Se les encontraron dos pistolas CZ 75 de 9 mm. y de fabricación checa, con una bala en la recámara. También se les intervinieron sus vehículos, un BMW 850 y un Mercedes G 500.

En el posterior registro de las viviendas donde se ocultaban, un chalet ubicado en la Avenida 238 de Castelldefels, se encontraron dos subfusiles ametralladores marca Ingram de 7, 65 mm, cargadores, munición, un silenciador, dinero y documentos falsos.

El juzgado Central número 3 de la Audiencia Nacional es el encargado de tramitar la extradición de Butorin y Poliansky. Las diligencias por los crímenes que se les imputan en España, tenencia ilícita de armas y falsificación de documentos, corresponden al Juzgado de Gavà.