Los pilotos del Ejército del Aire destinados a Gran Canaria
Los pilotos del Ejército del Aire destinados a Gran Canaria - ABC
Estabilizado el incendio en el archipiélago

«Desde el cielo Gran Canaria ofrece un paisaje desolador»

El teniente Pinazo es uno de los pilotos del Ejército del Aire que han ganado una batalla contra el fuego que se puso cuesta arriba

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El teniente Gonzalo Pinazo ha descargado 336 toneladas de agua en la mitad norte de Gran Canaria. Lo ha hecho entre el lunes y martes, hasta el ocaso. 56 batidas sobre un fuego que parecía interminable. Y que ya está controlado.

Ayer este joven malagueño fue el único de los cuatro pilotos a los mandos de los Canadair CL-215 del 43 Grupo del Ejército del Aire destinados a la isla que sobrevoló el manto negro como el betún que se divisa desde el cielo. La orografía del barranco de Agaete le impidió completar el viaje. «No podíamos entrar, es una zona muy inaccesible», dice, al tiempo que, en tierra, el olor a ceniza se hace nauseabundo. El teniente Pinazo regresó después a la base y a la hora en que habla con ABC no se le ha comunicado el satisfactorio mensaje que da el presidente del archipiélago, Ángel Víctor Torres, junto a la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles: «El fuego entra en fase de estabilización» tras engullir 9.200 hectáreas. Trabajo hecho.

Retorno a casa

Mientras transcurre la conversación telefónica, regresan a sus casas vecinos de municipios grancanarios como Gáldar y Agaete. Lo han hecho ya la mayoría de los 10.000 evacuados por este incendio forestal, que se originó el pasado día 17 en la localidad de Valleseco y se propagó con gran celeridad por 10 de los 21 municipios de la isla hasta penetrar en las fauces del Parque Natural del Pinar de Tamadaba.

Paisaje negro en Gran Canaria
Paisaje negro en Gran Canaria - EFE

A todo el dispositivo de extinción, el mayor desplegado en la historia de Canarias –con mil personas trabajando al unísono contra el fuego–, les ha sorprendido el pueblo canario. «Es el más agradecido en el que hemos estado –comenta el militar–. Ha sido increíble y muy reconfortante ver las filas de personas que se agolpaban junto al club náutico, en la bahía del Puerto de la Luz de la capital donde nosotros cargábamos el agua, agitando sus banderas de Canarias y pendientes en todo momento de nuestras maniobras».

En plena sacudida de la tragedia, que la gente reservase su mejor versión para los combatientes del fuego «pone el vello de punta», asegura el teniente, muy experimentado en el manejo de aviones de transporte pese a sus 26 años de edad. «Nos hemos encontrado muchas pancartas. Leíamos la palabra “gracias” sobre la arena de las playas».

«¿A qué foco vas?»

Estos días han sido un mar de emociones. Como sensación encontrada, el piloto cuenta la impotencia de encontrarse varios focos activos y no poder apaciguarlos todos. «Cumplimos las instrucciones del puesto de mando. Combatimos el flanco donde se nos dirige. Vamos tirando agua y avanzando. No estamos solos: ves cómo el fuego disminuye gracias a la gente en tierra y los brigadistas forestales que, tras la caída del agua, lo rematan». «Pero –complementa y es una situación que ha vivido muchas veces en las últimas 48 horas– ver que vuelves y hay muchos focos que se acercan a las casas, que están descontrolados, te hunde en pensar que no eres lo suficientemente efectivo. Te gustaría serlo mucho más. ¿A por qué foco vas si tienes cercando a las casas por un lado y por el otro? Te come la rabia».

El teniente Gonzalo Pinazo
El teniente Gonzalo Pinazo - ABC

La vista aérea que el teniente ofrece al lector de este periódico es un paisaje apocalíptico y desolador. «Toda la zona norte de la isla está quemada. Lo que se advierte en plena cumbre de la isla es un paraje natural de gran belleza que ahora se ve negro como el carbón», añade. «Impresiona mucho ver cómo las inmensas columnas de humo van escalando y suben por las laderas. El incendio tenía una carga de combustible y biomasa impresionantes». Esa orografía escarpada ha puesto en más de un problema a algunas de las 21 aeronaves que han intervenido estos días en la extinción del fuego en Canarias. Tampoco se ha podido acceder al centro de la isla, donde las brigadas de tierra han tenido que pelear palmo a palmo contra los meandros que trazaba el fuego.

«Ha sido increíble ver cómo, en plena tragedia, la gente reconocía y agradecía nuestro trabajo»

No ha habido dificultad a la hora de cargar agua. «Normalmente vamos a embalses y zonas sin mar de fondo protegidas, porque con olas de más de un metro, la maniobra se hace muy peligrosa. En Gran Canaria no hay pantanos; hemos amerizado y cargado en la bahía portuaria de Las Palmas cada diez-quince minutos. Cargamos 6.000 kilos de agua en unos diez a doce segundos», explica con detalle.

El teniente Pinazo también estuvo la primera semana de este agosto luchando contra el fuego en La Granja de San Ildefonso, en Segovia. «Allí pasamos dos-tres días muy complicados», reconoce. El pasado domingo a las 15.00 horas embarcó rumbo al archipiélago y hasta el lunes no pudo saltar al tajo. «La magnitud de la superficie calcinada [el 20% de todo lo quemado este año en España] y la cantidad de gente desplazada convierten a este fuego en el peor en el que hemos estado desde hace mucho tiempo», asume el piloto.

40 grados desde hoy

El teniente refuta las cruzadas políticas. En la isla, donde hoy aterrizará el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ya hay acusaciones entre partidos, como las explicaciones que demanda el regidor popular de Artenara, Jesús Díaz, al Ejecutivo regional por haber confinado a cuatro decenas de personas en el pueblo y amenazar su desabastecimiento. 21 carreteras permanecían cortadas en la isla en esos momentos por el fuego. El teniente se remite a subrayar que «lo importante es actuar coordinadamente contra las llamas», algo que esta vez se ha conseguido de forma notoria.

La amenaza sigue presente. Desde hoy el sur de Gran Canaria está en aviso naranja y podría alcanzar 40 grados. El Gobierno de las islas ha activado la alerta por calor hasta el día 26.

El fuego sobre Gran Canaria, visto por el satélite Sentinel 2 del Programa Europeo de Emergencias Copernicus
El fuego sobre Gran Canaria, visto por el satélite Sentinel 2 del Programa Europeo de Emergencias Copernicus - EFE