Sargazo en una playa de Cancún (México)
Sargazo en una playa de Cancún (México) - Efe

Descubren un «megacinturón» de algas en el Atlántico que ahoga el Caribe

El año pasado llegó a pesar 20 millones de toneladas y conectaba el oeste de África con el Golfo de México

MadridActualizado:

Desde hace algunos años, algo huele a podrido con cierta frecuencia en las playas del Caribe. Sobre la arena fina y el agua cristalina, una masa parduzca y pestilente de algas frustra la visión idílica, ahoga la fauna marina y espanta a los turistas. Es el sargazo, documentado por Cristóbal Colón en el siglo XV (dando nombre al Mar de los Sargazos, en el Atlántico occidental), y que ahora ha adquirido una proporción nunca vista. El año pasado Barbados llegó a declarar el estado de emergencia por la invasión del alga. No era para menos. Un estudio publicado este jueves en «Science» documenta la mayor proliferación de algas del mundo, una masa de sargazo que en 2018 llegó a pesar unas 20 millones de toneladas y conectó la costa oeste de África con el Golfo de México.

Lejos de ser un episodio aislado, el equipo liderado por los científicos de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Florida del Sur (USF) han descubierto que desde 2011 la masa ha ido creciendo, según han constatado gracias a observaciones por satélite que se remontan 19 años atrás, pese a que antes no existía en esta zona. Lo han bautizado como «el Gran Cinturón Atlántico de los Sargazos» y alcanza su máxima expansión en verano. Las corrientes oceánicas lo empujan, causando estragos en las costas que bordean el Atlántico tropical, el Mar Caribe, el Golfo de México y la costa este de Florida. Los investigadores creen que la proliferación responde al aumento de nutrientes en los mares, algunos naturales, otros derivados de la actividad humana.

Antes de 2011, la mayor parte del sargazo se encontraba flotando en parches alrededor del Golfo de México y el Mar de los Sargazos. Pero a partir de ese año, la macroalga empezó a llegar a lugares a los que no había llegado nunca, como el Atlántico central. En 2015 y 2018 la masa alcanzó su mayor dimensión, extendiéndose más de 8.850 kilómetros y superando las 9 millones de toneladas, que el año pasado llegaron a los 20 millones, el equivalente al peso de más de 200 portaviones completamente cargados.

«En base a los datos de los últimos 20 años, puedo decir que es muy probable que este cinturón sea la nueva normalidad», dice el uno de los autores principales del estudio, Chuanmin Hu.

Evolución del sargazo
Evolución del sargazo

El sargazo siempre ha existido. En dosis dispersas en mar abierto, contribuye a la salud del océano. Es el hábitat para tortugas, cangrejos, peces y aves. Produce oxígeno mediante la fotosíntesis. «En el océano abierto, el sargazo proporciona grandes valores ecológicos, que sirven como hábitat y refugio para varios animales marinos. A menudo he visto peces y delfines alrededor de estas colchonetas flotantes», dice otro de los investigadores principales, Mengqiu Wang.

El problema se produce cuando la cantidad es excesiva: dificulta que ciertas especies marinas se muevan y respiren, sobre todo cuando llega a la costa. Cuando el alga muere y se hunde en el fondo del océano en grandes cantidades, también puede asfixiar los corales y praderas marinas. En la playa, el sargazo libera sulfuro de hidrógeno y huele a huevos podridos, ahuyentando el turismo, vital para muchos países de la región, e incluso suponiendo un problema de salud para las personas con asma, por ejemplo.

Causas

Ante estos datos, el equipo decidió rastrear las posibles causas de la expansión. Analizaron los patrones de consumo de fertilizantes en Brasil y la descarga del río Amazonas, también las tasas de deforestación, o los niveles de nitrógeno y fósforo en zonas centrales del Atlántico (que contienen los fertilizantes y aguas residuales). Según los investigadores, el patrón parece claro, aunque falta más investigación: la explosión se correlaciona con un aumento de la deforestación y el uso masivo de fertilizantes.

La entrada de nutrientes en el océano se produce desde África Occidental en invierno y se incrementa despúes desde el Amazonas. Si la salinidad y temperatura del océano es normal, y hay una gran reserva de semillas del año anterior, el cóctel está servido.

Mal año para el Caribe

Este año, la floración en el Caribe ha sido incluso peor que el año pasado, según Hu, y es probable que tenga impacto en la temporada vacacional en el norte del Caribe y el sur de Florida, incluyendo República Dominicana, Puerto Rico, Jamaica, los Cayos de Florida, Miami Beach y Palm Beach.

De hecho, a finales del pasado mes de junio se celebró en Cancún una cumbre sobre el sargazo con la presencia de unos diez países. México ha registrado este año la llegada masiva de la macroalga, incluyendo destinos turísticos de gran popularidad como Cancún y Playa del Carmen. El país por ahora está echando mano de la Marina para eliminar el alga, aunque los hoteles también han reforzado las contrataciones de «limpiadores de playas».

Los investigadores recalcan que aún queda mucho por entender sobre este nuevo «mar de algas», aunque esperan haber podido aoprtar un nuevo marco de estudio. «Necesitamos mucho más trabajo de seguimiento», concluye Hu.