El estudiante pensaba que la vacuna derivaba de fetos abortados
El estudiante pensaba que la vacuna derivaba de fetos abortados - Twitter

Denunció al departamento de salud porque no quería vacunarse contra la varicela y contrajo la enfermedad

Jerome Kunkel se opuso a inmunizarse por sus creencias religiosas

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Dos meses. Ese fue el tiempo que pasó entre que Jerome Kunkel, un estudiante de Kentucky no vacunado, fue a la corte por una política contra la varicela y el momento exacto en el que contrajo la enfermedad.

El joven denunció al departamento de salud local debido a la política que prohíbe a los estudiantes que no son inmunes la infección asistir a clases y actividades extraescolares en la Academia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón en Walton. La razón que le movió a rechazar la vacuna fue la fe. Jerome Kunkel y su familia se opusieron a este tratamiento en concreto al creer que derivaba de «fetos abortados».

Lo que no esperaban era que, al poco tiempo, el estudiante se contagiara. Su abogado Christopher Wiest aseguró a los medios que Kunkel volvió a la escuela este miércoles: «Está recuperándose, pero siente que han arruinado su último año».

Después de que un brote de varicela afectara a 32 personas en la escuela el pasado mes de marzo, el Departamento de Salud del Norte de Kentucky anunció una serie de medidas para evitar que volviera a suceder. Se informó entonces a los estudiantes de que aquellos que no fueran vacunados o inmunes debían permanecer fuera del centro al menos 21 días después del último caso de virus. Kunkel, jugador de baloncesto y contrario a la medida, decidió presentar una demanda.

El abogado del joven explicó que evitar que los estudiantes asistieran a la escuela no contuvo la enfermedad de ninguna manera. «Su prohibición no impidió que estos niños fueran a la iglesia juntos. La medida es inefectiva desde el principio».

Ante estas duras palabras, el Departamento de Salud de Northern Kentucky mostró su preocupación porque los comentarios pudieran minimizar la gravedad de los peligros del virus de la varicela. «Alentar la propagación de una enfermedad infecciosa aguda en una comunidad demuestra una enorme falta de respeto por la salud y la seguridad de amigos, familiares, vecinos y el público en general».

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan que no se exponga intencionalmente a los niños a la varicela con la esperanza de que contraigan la enfermedad.

Por su parte el abogado de la familia aseguró que sus cliente no lamenta no haberse vacunado: «Estas son personas de una fe profunda y duradera, de fuertes creencias religiosas. Ellos creen que esta es la causa correcta. Se arrepienten de lo que hizo el departamento de salud».