El modelo de custodia compartida de Arkansas en el que se fija Gallardón
Manifestación para reclamar la custodia compartida, en imagen de archivo - MILLÁN HERCE

El modelo de custodia compartida de Arkansas en el que se fija Gallardón

En este estado, el juez tiene en cuenta cuál de los dos progenitores permitirá el contacto frecuente y continuo con los menores a la parte que no obtenga la custodia

maría g. picatoste
corresponsal en nueva york Actualizado:

El código legal de Arkansas incluye una particularidad única en Estados Unidos. Cuando uno de sus juzgados estudia un divorcio en el que deberá otorgar la custodia de los hijos a una de las partes, uno de los aspectos que influirá la decisión es cuál de los dos progenitores permitirá el contacto frecuente y continuo con los menores a la parte que no obtenga la custodia.

Hasta mediados del siglo XX en la mayoría de Estados Unidos, cuando una pareja batallaba por la patria potestad de sus hijos, la madre partía con ventaja. Era la época en la que dominaba la conocida en inglés como «doctrina de los años tiernos», un principio legal que asumía que los menores debían permanecer con la madre. Esa tesis fue perdiendo pujanza progresivamente hasta que se extendió un modelo donde primaba el interés del menor y en el que cada caso se valoraba de manera independiente. Así, tanto el padre como la madre partían de una situación de igualdad.

Caso de Arkansas

De entre los diferentes baremos que se crearon para evaluar la situación, la cláusula introducida por Arkansas es de las más específicas, aunque también de las más complicadas de contrastar, ya que se fija en la predisposición, y no en hechos, para inclinar la balanza hacia uno u otro lado. Ha sido en esta cláusula en la que se ha fijado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, a la hora de explicar este miércoles la próxima Ley nacional de Custodia Compartida, la cual priorizará, según ha apuntado, el derecho del menor por encima del de los padres.

Algunos aspectos que la ley de Arkansas contempla a la hora de entregar la custodia son la preferencia del menor, si existen antecedentes de violencia doméstica y si alguno de los progenitores es un agresor sexual.