CUMBRE DEL CLIMAParís: del terrorismo a la ecología planetaria

La tensión emocional se ha apoderado de una capital tomada policialmente para proteger a los jefes de Estado y gobierno de más de 146 países, acompañados de 7.000 delegados, 10.000 observadores y 3.000 periodistas, con motivo de la Cumbre del Clima que se inicia oficialmente este lunes 30 de noviembre

Corresponsal en ParísActualizado:

En el terreno policial, la Cumbre del Clima o COP21 «comenzó» hacia el mediodía del domingo con pacíficas «cadenas humanas», manifestaciones violentas sofocadas expeditivamente y la tensión emocional de una capital tomada policialmente para proteger a los jefes de Estado y gobierno de 146 países, acompañados de 7.000 delegados, 10.000 observadores y 3.000 periodistas.

Tras los atentados terroristas del pasado día 13, el Gobierno de François Hollande había decretado el Estado de excepción, aprobado solemnemente por la Asamblea Nacional y el Senado. [Pincha aquí para ver la galería de los disturbios en París]

Estado de excepción que ha movilizado a varios millares de policías, gendarmes y militares desplegados preventivamente en toda Francia y muy particularmente en París y su periferia. Carreteras, autopistas y transportes públicos están desde la mañana del domingo en estado de sitio militar o para militar. Y las manifestaciones públicas están prohibidas desde hace días.

A pesar del estado de excepción y la prohibición de todo tipo de manifestaciones públicas, varias organizaciones ecologistas, de muy diversa sensibilidad, convocaron manifestaciones en la Plaza de la República y varios bulevares próximos, convertidos desde el día 13 en lugares de peregrinaje y ofrendas públicas.

Las manifestaciones comenzaron poco después de las 12 de la mañana del domingo, con una cadena humana, entre las plazas de la República y la Nation. Según los organizadores más de 10.000 ecologistas se manifestaban para denunciar pacíficamente el «estado de urgencia climática» del planeta. El ministerio del Interior estima que, en verdad, «solo» hubo unos 4.500 manifestantes. Cifras considerables, sin duda, si se tiene en cuenta la declaración del estado de excepción y la prohibición de manifestaciones públicas de cualquier tipo. [ Pincha aquí para ver la galería de todas las marchas mundiales que han tenido lugar con ocasión de las protestas por el cambio climático]

Geneviève Azam, portavoz de ATTAC, valoró las primeras manifestaciones de este modo: «Para nosotros, es motivo de gran alegría comprobar que, a pesar del clima de angustia y miedo que vive Francia, hubo varios millares de hombres y mujeres que decidieron tirarse a la calle para defender un nuevo modelo de crecimiento económico, más ecológico…».

Poco después de la una del medio día del domingo, varios centenares de manifestantes violentos decidieron lanzar una batalla campal contra las fuerzas del orden que habían acordonado la Plaza de la República y los bulevares adyacentes.

Durante un par de horas cortas, manifestantes violentos y fuerzas del orden «jugaron» al «ratón y el gato». Los manifestantes intentaron «acosar» a las fuerzas antidisturbios con botellas y rudimentarios «cócteles Molotov», hasta que la autoridad competente decidió dar varias cargas demoledoras, apoyadas con gases lacrimógenos.

Un centenar de detenidos

Restaurado el orden con mucha celeridad, las fuerzas de seguridad realizaron un centenar de detenciones, que podrán prolongarse varios días, tras la inauguración de la COP21, la mañana del lunes.

Policías, gendarmes y soldados han «tomado» toda la periferia de París, entre los aeropuertos, París y el lugar donde se celebra la cumbre, en Le Bourget, en la periferia norte.

Las fuerzas de seguridad han recibido la consigna estricta de actuar «expeditivamente» ante amagos o tentativas de manifestaciones violentas, en las inmediaciones de la cumbre o en otros lugares de París.