Cuelgan cinco muñecos de un puente en Pamplona con las caras de «La manada»

La Policía retira los muñecos y el cartel donde se exigía 'Justizia' (Justicia, en euskera)

Actualizado:

La Policía Municipal de Pamplona ha retirado este jueves cinco muñecos que habían sido colocados colgando de un puente acompañados de una pancarta en la que aparecen las fotos de los cinco acusados de la supuesta violación grupal de los Sanfermines, junto con la palabra 'Justizia' (en euskera).

Los muñecos se habían colocado colgando sobre el puente de Biurdana de Pamplona y ya han sido retirados por agentes de la Policía Municipal, según han informado fuentes del propio cuerpo.

Los muñecos han aparecido coincidiendo con el desarrollo del juicio a los cinco acusados por la supuesta violación grupal de los Sanfermines. La vista oral comenzó el pasado 13 de noviembre y el miércoles declararon en la sala los acusados. La última sesión testifical del juicio finalizó con sorpresa ya que la agente de la Policía Municipal que redactó la denuncia de la joven aseguró ayer que la madrileña sabía que había sido grabada. Esta circunstancia fue confirmada ayer tanto por la defensa de los jóvenes como por la acusación, por lo que no se trata de una afirmación de parte.

Cuando la agente de la Policía Municipal declaraba en la Sala de Vistas, uno de los abogados de la defensa de los jóvenes le preguntó directamente: «¿La señora le dijo que sabía que la grababan?». La respuesta de la agente fue afirmativa. Sin embargo, a pesar de que la joven le explicó que le habían grabado, la agente no lo hizo constar en la denuncia. Ningún abogado le preguntó por qué no lo había reflejado en la denuncia.

Precisamente esta ausencia del conocimiento en la denuncia es en la que se basa el abogado de la joven, Carlos Bacaicoa, para restarle importancia. Sin embargo, para el abogado de tres de los jóvenes, Agustín Martínez Becerra, esta confesión «cambia de forma radical, total y exponencial todo el proceso».

Lo cierto es que la joven en ninguna de las declaraciones que hace ante el juez instructor afirma ni que conociera ni que desconociera que se le estaba grabando. Tan sólo en un auto de la instrucción, el magistrado recoge: «Una grabación de la que la víctima no da muestras de ser consciente en ningún momento».

A raíz de esta declaración, Martínez Becerra fue muy duro con la instrucción del caso. «Desde el minuto 1 se consideró que son culpables y todo se ha montado para demostrar esta premisa. La denuncia es de folio y medio y por folio y medio estamos aquí», afirmó.