¿Cuál es el mejor alimento cuando la mascota de la casa es un pequeño roedor?

Al igual que las mascotas grandes necesitan una alimentación adecuada. Con darles lo que contienen las cajas con semillas seleccionadas no es suficiente

MadridActualizado:

Un animal, sea del tamaño que sea, que a lo largo de su vida ha recibido una nutrición adecuada, no solo será más longevo; sino que además se enfrentará a su madurez en perfecto estado de salud. En la actualidad expertos en alimentación y nutrición animal han conseguido piensos muy bien formulados que tienen en cuenta todas y cada una de las necesidades de los pequeños roedores. Gracias a estas pueden vivir muchos años y muy bien y no solo por los piensos; sino también por los cuidados y atenciones de sus propietarios.

En el mercado ya sea en grandes superficies como en establecimientos especializados o en tiendas de mascotas existen un gran número de piensos que ayudan en la alimentación de los simpáticos y mullidos Hámster. Entre ellos podemos destacar: Cunipic Alpha Pro (5,19 € aprox), Versele Hámster Nature 4,59 € aprox), Kiki (2,09 € aprox), Alimento para hámster Vita Kraft (2,89 € aprox), Cunipic Pienso completo (3,59 € aprox) o los divertidos Vitakraft Rolls Party para roedores (3,79€ aprox.).

Estos últimos se tratan de unas pequeñas galletitas aptas para todos los roedores en forma de pequeños anillos en cuatro colores diferentes para que se entretengan mientras se alimentan. Además de los piensos, también pueden encontrar suplementos como Lolo Pets Alfalfa granulada (1,59 € aprox), Galletas con zanahoria Bunny Crunchy Cracker (3,69 € aprox) o Galletas con diente de león Bunny My Little Sweet Heart (2,45 € aprox.).

Una dieta adecuada

A la hora de alimentar a nuestro hámster hay que elaborar una dieta adecuada y hay que tener en cuenta una serie de pasos: tiene que ser rica en fibra (el heno no debe faltar) y pobre en grasas. Estas últimas su intestino no las tolera bien. La dieta debe ser variada. Tanto los cereales como las semillas cubren sus necesidades de hidratos de carbono y de fibra; pero también necesitan fruta y verduras que les proporcionan líquidos y vitaminas. Tampoco hay que olvidar que necesitan tomar proteínas.

Lo que nunca hay que hacer es darles sobras de nuestra comida ya que tanto las especies, la grasa, los dulces les hacen mucho daño. Todo lo que aquí les contamos es a modo orientativo ya que se deben evitar los cambios bruscos en las dietas. Los veterinarios expertos en pequeñas mascotas aconsejan ir añadiendo los nuevos alimentos poco a poco hasta llegar a sustituir el alimento antiguo, de esta manera se evitarán daños intestinales. En el caso de ponerles hortalizas o fruta fresca hay que retirársela antes de que se estropee, sobre todo en épocas de calor.

Los cereales son el menú principal de los Hámster. Estos tienen un alto contenido en hidratos de carbono. Como decíamos, la comida ya preparada que venden en las tiendas de mascotas suelen ser bastante completas, aunque a muchos de estos roedores les encanta hacer una selección por su cuenta y no se comen todo lo que contiene el paquete o bolsa y lo rechazan. Unas veces porque son trozos grandes y otras simplemente porque no les gusta. Avena, trigo, maíz y cebada son sus cereales favoritos.

Los frutos secos y las pipas de vez en cuando, pero no siempre ya que suelen tener un alto contenido en grasas y estas no son buenas para nadie. También se puede complementar la dieta de cereales con pan duro o seco o bien con barritas de cereales que venden indicadas para ellos. Además de alimentar les ayuda a desgastar los dientes.

Las frutas y verduras son el complemento ideal de agua necesaria y les aporta vitaminas. Hay que ponerles a diario pequeños pedazos y variados; pero que estén a temperatura ambiente (nunca fríos de la nevera), lavados y bien secos antes de dárselos a los hámster. Entre las verduras les encanta las judías verdes, maíz, patatas, guisantes, nabos, berros, pepino, tomate, calabacín o espinacas.

Otras verduras y hortalizas que se les puede dar; pero con precaución son lechuga (debe estar bien limpia y seca), remolacha (en poca cantidad ya que tiene mucha azúcar), zanahoria (en grandes cantidades les afecta al hígado) o las endibias. Las que no hay que administrarles son verduras de las consideradas flatulentas como cebolla, col, puerro. Respecto a las frutas: manzana, pera, plátano, melocotón, ciruela y albaricoque son las más indicadas, menos indicadas son el melón, sandía, frambuesa, fresón, uva o cerezas.

En cuanto a frutos secos, los pueden consumir en pequeñas cantidades; pero en crudo (sin tostar y sin sal) avellanas, nueces, cacahuetes, castaña, almendras y pipas bien de girasol o de calabaza. Los hámster son omnívoros y por tanto en su dieta necesitan de vez en cuando contar con una aportación de proteína animal, para ello podremos – tras consultar con un veterinario especializado en pequeñas mascotas- darles de vez en cuando algunas bolitas de pienso bien de perro, gato o hurón e incluso algunos aconsejan insectos desecados como los que contiene la comida para tortugas o peces.

La importancia del agua

Si se le da una cantidad de verduras y frutas diarias no sería necesaria, pero no está de más tener un bebedero por si acaso. De esta manera el hámster podrá beber lo que necesita sin depender de la cantidad de verduras y frutas que le demos. El agua debe ser del grifo y del tiempo. Nunca y por ningún motivo le de agua fría o helada sería fatal para nuestro pequeño amiguito.

En épocas de calor, pero de vez en cuando, podemos ofrecerles, un poco de zumo de frutas (no ácidas) eso sí mezcladas con agua. Aunque nunca esto último sea el sustituto del agua. Por último no debe olvidar que los Hámster necesitan comida fresca y limpia a diario. Sobre la hora de ponerle la comida hay que tener en cuenta que ellos comen a cualquier hora del día -cada dos horas se dan una vuelta por su comedero-. Además suelen tener la costumbre de tener mayor actividad durante la noche por lo que siempre debe tener alimento que llevarse a la boca.

Para finalizar, tanto la comida como el entorno del animal debe estar limpio; para evitar enfermedades. El alimento se debe colocar en un comedero que sea resistente a los dientes del hámster, los más recomendados son los de cerámica o metálicos, nunca de plástico o madera. Hay quién prefiere ponerles la comida en el suelo de la jaula; pero no es recomendable ya que de esta manera no puede saber con certeza la cantidad que ha comido y lo que es más importante lo que le gusta y lo que no... y es que en el fondo este pequeño roedor es todo un morro fino a la hora de comer.