Vista del nivel del río Ebro a su paso por Zaragoza, cuyo ayuntamiento ha establecido una serie de medidas para prevenir las posibles consecuencias de la avenida de dicho río, cuya punta máxima de crecida está previsto que llegue mañana. / EFE
Vista del nivel del río Ebro a su paso por Zaragoza, cuyo ayuntamiento ha establecido una serie de medidas para prevenir las posibles consecuencias de la avenida de dicho río, cuya punta máxima de crecida está previsto que llegue mañana. / EFE

La crecida del Ebro se acerca a Zaragoza tras anegar miles de hectáreas

El río Ebro ha alcanzado, a su paso por la localidad zaragozana de Pradilla, una altura de 7,31 metros, con tendencia al "descenso lento" y con buenas previsiones meteorológicas, según ha detallado el

EFE | MADRID
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La crecida del Ebro no ha inundado los pueblos más cercanos al cauce del río pero ha anegado miles de hectáreas de cultivo en su paso por la provincia de Zaragoza, cuya capital se prepara para recibir mañana la avenida, que se espera no supere los 2.400 metros cúbicos por segundo.

Los vecinos de los pueblos aguas arriba de la capital aragonesa como Novillas, Pradilla, Boquiñeni o Gallur comienzan a reponerse de la alerta que durante más de dos días les ha mantenido al pie del río, reforzando sus defensas o abriendo motas en el campo para laminar el agua y debilitar sus efectos, sobre todo en poblaciones.

El Centro de Coordinación Operativa de Aragón (CECOP) mantiene su nivel de alerta 2 en la provincia de Zaragoza, una situación que se prolongará hasta el sábado o el domingo con los dispositivos de prevención e intervención, aunque la riada no ha alcanzado los preocupantes niveles de agua que se pronosticaron, alrededor de los 3.000 metros cúbicos por segundo y más de siete metros de altura.

Un fenómeno "atípico"

Alonso ha reconocido que durante estas dos semanas el Ebro se ha enfrentado a un fenómeno "atípico" nunca producido antes en la historia de la CHE, como es que el río haya tenido tres crecidas en quince días. No se trata, sin embargo, de la "típica crecida con un pico definido", sino que es de "tipo meseta", con una cresta muy larga que tarda en pasar casi veinticuatro horas.

La peor hipótesis con la que se trabajaba para esta riada era que se alcanzaran los niveles de la avenida extraordinaria de 2003, cuando el Ebro llegó a pasar por Zaragoza con un caudal de 3.200 metros cúbicos y 5,75 metros de altura, recordó Artajo.

Hasta este momento, no se han evacuado vecinos de las localidades ribereñas, aunque se ha producido algún corte puntual de suministro eléctrico ya restablecido, sin que haya problemas de abastecimiento de agua potable.

Abandonará Aragón el sábado o domingo

El agua ha afectado a algunas carreteras, ya que se ha cortado al tráfico la A-1107, en el municipio de Pina de Ebro, que une la N-II y la N-232; y la Z-523 en Gallur, mientras que en la A-126 en Remolinos hay circulación lenta.

Una vez superada la capital aragonesa, mañana por la mañana, la punta de la crecida se encaminará a los pueblos de la Ribera Baja -El Burgo, Osera, Pina, Quinto, Sástago y Escatrón- y abandonará Aragón el sábado o el domingo.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha establecido una serie de medidas para prevenir las posibles consecuencias de la avenida, como, entre otras, reforzar el bombeo del alcantarillado.