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La contaminación en Estados Unidos alcanza su máximo en ocho años

Las emisiones de dióxido de carbono crecieron un sorprendente 3,4 por ciento a lo largo 2018

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Las emisiones de dióxido de carbono en EE.UU. crecieron un sorprendente 3,4% a lo largo 2018, alcanzando el mayor nivel en ocho años. De este modo, el segundo país más contaminante del mundo se aleja drásticamente de los objetivos del acuerdo de París según los cuales debería reducir drásticamente la emisión de gases contaminantes antes de 2025. El presidente norteamericano, Donald Trump, ha anunciado su intención de retirarse de ese acuerdo y ha aprobado diversas medidas para facilitar la extracción de carbon en las minas situadas en territorio nacional, uno de los principales focos de contaminación junto con la combustión de los motores.

La estimación de las emisiones de CO2 de EE.UU. durante 2018 la reveló el lunes la consultora energética Rhodium Group, y supone la confirmación de que la primera potencia económica del mundo ha renunciado a liderar las políticas medioambientales de las que hizo gala Barack Obama durante sus ocho años en la Casa Blanca. Trump ha defendido que las restricciones a la emisión de gases contaminantes han dañado profundamente a la economía y han facilitado la pérdida de puestos de trabajo en favor de países que en teoría están en desarrollo y por lo tanto no están sujetos a normas y controles tan estrictos, como China, México o India.

Los analistas consideran que el aumento de los gases contaminantes mantiene una estrecha relación con la bonanza económica que ha vivido EE.UU. desde que Trump llegara al poder en 2018 y creen que se ha visto favorecido por la anulación de restricciones medioambientales del actual presidente. «Sin esos cambios, seguramente no tendríamos el mismo resultado», afirma Trevor Houser, uno de los analistas de la firma Rhodium. «Aún no hemos sabido separar el aumento de la contaminación del crecimiento económico».

Si se confirma el porcentaje del 3,4% será con toda probabilidad el mayor aumento en los pasados 20 años. Los datos que maneja Rhodium han sido extraídos de las mediciones del ministerio de Energía del Gobierno federal norteamericano.

El análisis detallado de los datos revela que el aumento de la contaminación se produce sobre todo por un drástico crecimiento de la demanda de electricidad. Las emisiones de CO2 por generación eléctrica creció un 1,9%, a causa de una mayor combustión de gas natural, que es lo que produce los gases de efecto invernadero. El sector de las renovables, que apenas contaminan, no está tan implantado en EE.UU. como en Europa. También está relacionada con la bonanza económica el aumento del 1% de la emisión de CO2 por transporte por carretera, sobre todo por un mayor movimiento de mercancías.

Para preocupación de las agrupaciones ecologistas, en 2018 aumentó la emisión de gases de efecto invernadero en todo el planeta. China sigue siendo el principal contaminador mundial, con emisiones que superan las de EE.UU. y la Unión Europea combinados. Los objetivos del malherido acuerdo del clima de París eran reducir las emisiones entre un 26% y un 28% con respecto a los niveles de 2005, algo que ya se prevé ya imposible.

En diciembre, en una cumbre del clima auspiciada por Naciones Unidas, un enviado de la Administración de Trump defendió que el carbón no es tan perjudicial para el mebioambiente como se cree, algo que provocó protestas y risas en el auditorio. Wells Griffith, el principal asesor de Trump en materia de políticas medioambientales, proclamó: «No deberían dejar que su alarmismo acabe anulando el realismo que necesitamos».

En aquel encuentro, un grupo de científicos de prestigio internacional reveló que si no se toman medidas urgentes en la próxima década, la temperatura del planeta aumentará 1,5 grados de media, lo que tendría efectos devastadores para diversas zonas del planeta, con sequías, recesión del litoral y muerte de flora y fauna.