ContaminaciónLos cinco países europeos que tienen más problemas con el aire que respiran

La UE da un ultimátum a España por la polución del aire en Barcelona y Madrid, aunque no somos el único. También Alemania, Italia, Reino Unido y Francia tienen el cielo muy contaminado

MadridActualizado:

Bruselas advirtió ayer miércoles a España por la mala calidad del aire que se respira en dos ciudades: Madrid y Barcelona. Pero no solo nuestro país recibió un tirón de orejas. También Alemania, Francia, Reino Unido e Italia fueron advertidas por el riesgo serio que entraña para la salud de sus ciudadanos el hecho de que algunas de sus urbes superen de manera continuada los límites de dióxido de nitrógeno (NO2) permitidos y fijados en una directiva europea.

El Ejecutivo comunitario ha pedido a estos cinco países que tomen «medidas para garantizar una buena calidad del aire y proteger la salud pública». No en vano, según un estudio, más de 400.000 personas mueren prematuramente en la Unión Europea (UE) como resultado de una pobre calidad del aire y «millones más sufren problemas respiratorios y cardiovasculares provocados por la contaminación del aire», agrega el Ejecutivo comunitario.

«Si los Estados miembros no actúan en dos meses, la Comisión Europea podría decidir llevar el asunto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea», amenazó la Comisión en un comunicado.

La legislación europea establece límites a los agentes contaminantes en el aire y, en caso de que se superen, se le pide a los países que intervengan y «acaben con esa situación lo antes posible».

Además de a España, la llamada de atención de Bruselas concierne a 28 zonas de Alemania (entre ellas Berlín, Múnich, Hamburgo y Colonia), 19 zonas de Francia (incluidas París, Marsella y Lyon), 16 británicas (entre ellas Londres, Birmingham, Leeds, y Glasgow) y 12 zonas de Italia (que incluyen Roma, Milán y Torino), preciso la CE.

Como se puede comprobar en el mapa, son muchas más las ciudades cuyo bienestar se ve perjudicado por la elevada polución.

Entre las medidas que Bruselas considera necesarias para atajar el exceso de contaminación por NO2 se cuentan una reducción del tráfico rodado, de los combustibles empleados y el fomento de los coches eléctricos.