El aceite virgen extra es el zumo de la aceituna, extraído con procesos mecánicos y a baja temperatura
El aceite virgen extra es el zumo de la aceituna, extraído con procesos mecánicos y a baja temperatura
Alimentación

Por qué compensa gastar más en un aceite virgen extra

Los expertos en medicina preventiva y nutrición advierten de que su consumo es una inversión en salud

MADRIDActualizado:

Bastan unas gotas de este «oro líquido» para convertir un humilde pedazo de pan en un suculento bocado. Pero el aceite de oliva virgen extra no es solo extraordinario por su sabor, también lo es por sus propiedades saludables.

Es un alimento único al que cada vez más estudios refrendan como arma preventiva del cáncer, la diabetes, la obesidad, la inflamación de las arterias, el infarto, las arritmias y hasta del deterioro cognitivo. «Gastar más dinero en este tipo de aceite es una auténtica inversión en salud y en calidad de vida», no duda en afirmar Pablo Pérez Martínez, investigador del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba.

El mensaje ha llegado hasta Japón, asegura este investigador. «Los que compran nuestro mejor aceite, lo hacen convencidos de que están pagando una medicina natural; por eso no les importa pagar más», explica.

En España, la gran mayoría sabe que el aceite de oliva es saludable pero no las diferencias entre los refinados o los que se han obtenido por procedimientos mecánicos, como el virgen extra, más allá del sabor. El secreto de este tesoro gastronómico está en unos compuestos llamados «componentes minoritarios» de alto poder antioxidante que no posee ni el aceite de oliva ordinario ni el de girasol.

El plus del virgen extra

Todas son grasas saludables porque son ricas en ácido oleico monoinsaturado, pero el virgen extra tiene un plus: esos componentes minoritarios (polifenoles en su mayoría) con un alto poder antioxidante y un potente efecto antiinflamatorio.

Esas dos cualidades lo convierten en un escudo protector frente a numerosas enfermedades. «Nuestras arterias se inflaman menos, las células se oxidan menos y los telómeros (los extremos de los cromosomas y marcador del envejecimiento) se acortan menos», explica Pérez Martínez.

Este médico internista e investigador coordina un ensayo clínico en el que quiere demostrar que este zumo de la aceituna puede también preservar la memoria y la cognición a edades avanzadas si se potencia con una dieta saludable y un preparado de probióticos.

Previene el cáncer de mama

Si el resultado es positivo se sumará a otros estudios como el Predimed, un ensayo con miles de participantes, que ya han demostrado ampliamente sus beneficios preventivos de enfermedades cardiovasculares, la fibrilación auricular o el cáncer de mama.

En este último se vio claramente cómo las mujeres que consumen una media de cuatro cucharadas soperas de este oro líquido al día reducen hasta dos tercios su riesgo de desarrollar un tumor en el pecho. «Hay un efecto dosis-respuesta, cuántas más calorías aporta el aceite de oliva virgen extra a la dieta, menor es el riesgo de cáncer de mama y de fibrilación auricular», recuerda Miguel Ángel Martínez, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra y coordinador del estudio Predimed.

Mejor crudo que frito

El interés científico en este zumo de aceituna está muy vivo con varios ensayos en marcha. Aunque el profesor Martínez advierte que no basta con consumir aceite de oliva virgen extra para proteger nuestra salud. «Hay que tener un patrón dietético saludable y hacer ejercicio físico, pero no se puede entender la dieta mediterránea sin este alimento», apunta.

Otros consejos: es mejor consumirlo crudo -en ensalada o untado en pan- porque se conservan mejor los componentes menores del aceite de oliva virgen extra. Pero también es la grasa que mejor aguanta el calor por eso es un error reservar este aceite para las ensaladas y utilizar el de girasol para frituras, dice.