Un hombre ejercita sus abdominales Instagram

Cómo conseguir la tableta soñada sin pasar por el gimnasio

La cirugía plástica ofrece un atajo para definir los músculos de la pared abdominal sin matarse haciendo ejercicio

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Ponerse labios, aumentar el tamaño de los pechos o modificar la forma de nuestros ojos son algunas de las opciones que ofrece la cirugía plástica para cambiar el físico con el que nacemos. Y las opciones no dejan de aumentar. Ya no se trata de quitarse la barriga, sino de poder construirse en quirófano la tableta de abdominales que solo se ven en las revistas. Es lo que se conoce como la marcación de abdominales. Una técnica quirúrgica en la que, por medio de una liposucción de áreas especificas, se logra la definición de los músculos de la pared abdominal. Sin embargo, tiene límites. No es una cirugía para pacientes con obesidad, es solo una ayuda que necesita de la continuación de buenos hábitos de vida, como ejercicio físico y una dieta sana para mantener los resultados.

De acuerdo al cirujano plástico experto en la cirugía de marcación abdominal, Edgar Quintero Jaramilla, el proceso quirúrgico consiste en «combinar una liposucción en planos profundos para disminuir el volumen de los acúmulos grasos del paciente y posteriormente realizar liposucción superficial junto con el uso de ultrasonidos de ultima generación en las áreas en las que queremos definir la anatomía de superficie de los músculos abdominales (ya sean oblicuos, línea media, líneas de los rectos o "six-pack", como también se conoce a la "tableta")», explica Jaramilla.

El perfil del paciente

La técnica, que comenzó a practicarse durante el año 2000 en Colombia, no está indicada para todos los pacientes ni debe confundirse con un procedimiento para perder peso. «El paciente debe tener un peso normal, una buena calidad de piel, es decir, que no tenga excesiva flacidez, y en general, que sea una persona que no padezca enfermedades importantes».

No es agresiva pero requiere de un cuidado postoperatorio especial

Los pacientes que acuden a este tipo de intervenciones suelen ser jóvenes y con buena forma física. Sin embargo, no han logrado el nivel de definición deseado en sus abdominales a pesar de la dieta y el ejercicio. «Cada vez más personajes mediáticos (influencers, instagramers, personas dedicadas al fitness, etc) buscan este tipo de procedimientos; los hombres son también cada vez mas asiduos a este tipo de cirugía». Una intervención cuyo precio no baja de los 5.000 euros y que no es agresiva pero que requiere de un cuidado postoperatorio especial, ya que exige el uso de fajas y de masajes postoperatorios para mantener la forma obtenida en el quirófano. Como afirma el cirujano, tampoco es excesivamente dolorosa y mas que difícil de practicar, «es un trabajo de artesanía en el cual hay que buscar el detalle y la perfección, por lo que se prolonga más que una liposucción convencional. Como toda cirugía hay riesgos, pero tomando las medidas adecuadas de prevención, la tasa de complicaciones es muy baja», señala el cirujano.

Los resultados definitivos se ven aproximadamente entre el cuarto y sexto mes. Sin embargo, se observan cambios desde el postoperatorio de forma inmediata. El hecho de que pueda distinguirse si son abdominales naturales o «de quirófano» depende de la pericia del cirujano. Pero esto no significa que tras la operación se deba abandonar la dieta o el ejercicio físico. «En la obtención del "cuerpo 10" la cirugía de marcación abdominal es solo una ayuda. Hay acúmulos grasos que son mas difíciles de eliminar que otros y es por eso que se realiza este tipo de intervenciones, pero no reemplazan la vida saludable».