Procedimiento a seguir ante un ahogamiento en superficie acuática
Procedimiento a seguir ante un ahogamiento en superficie acuática - C.G. SIMÓN / A.J / ABC
Sociedad

¿Cómo hay que actuar ante un caso de ahogamiento?

La «cadena de supervivencia» del doctor brasileño David Szpilman puede ser determinante para salvar una vida

MadridActualizado:

Los incidentes en playas, piscinas, ríos, lagos y otras superficies acuáticas pueden sobrevenirle a cualquiera, como señala el doctor Juan González Armengol, coordinador del servicio de urgencias del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes).

Cualquier persona puede estar nadando, tomando el sol, dándose un baño, relajándose y disfrutando y que de repente todo se torne a negro ante una situación de lo más comprometida, en la que cada segundo es un mundo. Afortunadamente, en nuestro país «no se dan demasiados casos de ahogamiento», como sostienen varios profesionales, como el socorrista madrileño Pablo Manjavacas, que añade que sin embargo «es crucial» que la gente «sepa actuar ante un caso de ahogamiento». Según la OMS, los ahogamientos son la tercera causa de mortalidad no intencional en el mundo y se cobran cada año 370.000 vidas.

Por ello, en el año 2014 el doctor David Szpilman, director médico de la Sociedad Brasileña de Salvamento Acuático, publicó un artículo en la revista «Resuscitation» en el que hablaba de una «cadena de supervivencia universal» y que rige el procedimiento a seguir en estos casos. Una cadena que cuenta con los siguientes cinco pasos, que pueden salvar una vida y que se explican a continuación:

1) Prevenir el ahogamiento: Extremar las precauciones tanto dentro como fuera del agua para evitar situaciones de riesgo es vital. Por tanto, hay que bañarse en zonas vigiladas y tener mucho cuidado con cualquier incidencia. En este sentido, hay que tener cuidado con la profundidad del agua en cualquier superficie, con las carreras por los bordillos en piscinas o sobre rocas en playa, ríos o acantilados, y evitar dejar a los niños sin supervisión. 20 segundos sin vigilancia son suficientes para que un pequeño se ahogue.

2) Reconocer la emergencia: Una vez que se observa que se está dando un caso de ahogamiento, hay que actuar con rapidez. Lo primero es avisar a un profesional que se encuentre cerca, como un socorrista. «Proteger al accidentado y avisar a emergencias es fundamental», explica Manjavacas.

3) Proporcionar flotación: Lanzar o entregar al accidentado en la manera en que se pueda algún instrumento que le pueda mantener a flote y que evite que se hunda. Los ahogamientos se producen porque el cerebro se queda sin oxígeno.

4) Sacar del agua al lesionado: En la medida de lo posible y siempre y cuando se conozca el procedimiento a seguir y no se asuman riesgos innecesarios, habría que intentar evacuar al accidentado del agua. En este aspecto, es crucial no hacer ningún movimiento brusco que pueda causarle lesiones mayores, así como evitar ser arrastrados por el accidentado.

5) Proporcionar asistencia si es necesario: En caso de que así se requiriese, habría que proporcionar primeros auxilios al ahogado, al que habría que poner en posición de recuperación, tumbado de lado, y posteriormente liberar posibles obstrucciones en la zona de la tráquea y comenzar con las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP): 30 compresiones por cada dos insuflaciones.