El comisario de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete
El comisario de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete - EFE

La comisión europea alerta de que los planes nacionales contra el cambio climático se quedan cortos

Arias Cañete espera que sean mejorados antes de final de año

BRUSELASActualizado:

La Comisión Europea (CE) ha señalado que el conjunto de los planes nacionales de energía y clima presentados por los Estados miembros de la Unión Europea (UE) se quedan cortos para alcanzar los objetivos medioambientales del conjunto de la UE.

Bruselas considera que los 28 Estados miembros de la UE tienen «un claro margen de mejora» en los borradores de sus hojas de ruta para la transición energética entre 2021 y 2030, según la evaluación del comisario de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete, que espera que las capitales mejoren sus planes antes de finales de año.

La Comisión Europea detecta una «una brecha que se puede cerrar» en materia de renovables, de hasta 1,6 puntos porcentuales sobre el 32 % acordado para 2030, y una «brecha sustancial» en eficiencia energética de hasta 6,2 puntos respecto del 32,5 % que se ambiciona para cumplir con los compromisos adquiridos en el marco del Acuerdo de París para reducir las emisiones de CO2 en un 40 % para 2030.

El Ejecutivo comunitario, que señaló que sólo cinco países (España, Dinamarca, Estonia, Lituania y Portugal) han presentado planes con contribuciones «significativamente más altas» que el conjunto de los veintiocho Estados miembros, considera que «son necesarios más esfuerzos».

Bruselas, que nunca antes había exigido un ejercicio similar a los países de la UE, fue menos dura en su análisis que las grandes organizaciones ecologistas.

«Emergencia climática»

Así, las plataformas Transport & Environnement, Greenpeace, Red de Acción Climática y Friends of Europe consideran que si no hay progresos en los planes nacionales en los seis próximos meses no será posible cumplir con los compromisos del Acuerdo de París para evitar a final de siglo un aumento de la temperatura media global que supere los 1,5 grados respecto a los valores preindustriales.

La organización Greenpeace, que reclama una rebaja de las emisiones de efecto invernadero del 65% para 2030 frente al 40% acordado por la UE para «evitar una catástrofe climática», señaló que «la mayoría de los países sólo se están despertando ante la emergencia climática».

Por su parte, la Red de Acción Climática subrayó que las versiones finales de los planes deberán incluir «un claro camino para deshacerse de los combustibles fósiles y promover un rápido desarrollo de la energía sostenible».

La organización Friends for Europe hizo hincapié en la necesidad de que esos planes por países aborden en profundidad la «pobreza energética», mientras que la organización Transport & Environment lamentó que la Comisión Europea no haya incluido recomendaciones sobre el sector del transporte, responsable en los últimos cuatro años del 27% de las emisiones de efecto invernadero de la UE.

Satisfacción de España

Por su parte, el Ministerio para la Transición Ecológica considera que el análisis de la Comisión Europea del plan español ha sido muy positivo, y destaca el cumplimiento de todos los objetivos.

A su juicio, las recomendaciones de la Comisión no exigen cambiar nada cuantitativo, implican en algunos casos mejoras de detalle y en otros la ampliación del desarrollo de algunas medidas que servirán para asentar los objetivos del plan.

La Comisión valora que España haya acompañado su plan de un paquete de medidas y de una memoria económica y de impactos detallada. El plan español está a la cabeza entre los más completos y detallados.

El Ministerio trabaja ya para tener una nueva versión del documento lo antes posible, que incorpore tanto las aportaciones recibidas en el periodo de alegaciones como las recomendaciones hechas por la Comisión Europea.