Los atascos en la carretera de Valencia protagonizaron la segunda fase de la operación salida de Semana Santa. Chema Barroso, Julián de Domingo

Colapso total de las carreteras desde Madrid a las playas, con más de treinta kilómetros de retención

Según lo previsto, la N-III y la N-IV desde sus salidas de Madrid se convirtieron en los principales puntos negros para la circulación. Las vías llegaron a registrar 32 y 12 kilómetros de retenciones, respectivamente, en sus peores puntos. En los aeropuertos, estaciones de tren y autobús la jornada se desarrolló con absoluta normalidad.

MADRID. ABC
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Según avanzaba el día, las carreteras madrileñas veían cómo se iba incrementando el volumen de coches, en especial, en la N-III, N-IV y N-II. La mayor afluencia de vehículos se registró a partir de las siete de la tarde, con un total de 111 kilómetros de retenciones.

Nuevamente, la carretera de Valencia se convirtió en el punto negro de la jornada, con retenciones desde las siete de la mañana y que se prolongaron durante el resto del día. A las dos de la tarde, los atascos afectaban a los catorce primeros kilómetros de esta vía. Sobre las siete y media, resgistraba cuatro kilómetros de retención entre Valdebernardo y Santa Eugenia y tráfico lento, con paradas a lo largo de 32 kilómetros, hasta Perales de Tajuña. También se produjeron retenciones y paradas intermitentes en la N-IV, con retenciones de hasta 12 kilómetros a la altura de Arnajuezt. En la carretera de Extremadura, la circulación era lenta a su paso por Móstoles; en la carretera de Toledo y en la de la Coruña, entre los kilómetros 13 y 16.

PARONES EN LA A-92

Fuera de Madrid, los mayores problemas se producían en la autovía A-92, que desde primera hora de la tarde registraba retenciones de hasta diez kilómetros de longitud a su paso por Loja (Granada). Estas retenciones se concentraban tanto en sentido Sevilla, como en dirección Almería, debido a que un tramo de la carretera se encuentra en obras. En la provincia de Málaga, la N-340 presentaba problemas en la capital y en las localidades de Manilva y Marbella. Además, en Barcelona había ligeras retenciones en la N-II, en Cornella de Llobregat, y en la B-30, en Barberá del Vallés. En La Coruña había atascos de un kilómetro en la N-VI a la altura de Oleiros, al igual que en la N-IV en el término municipal de Santa Elena, en Jaén. En el resto de Comunidades, la operación salida se desarrolló con fluidez.

Desde que comenzó la operación especial, a las tres de la tarde del pasado viernes y hasta las ocho horas de ayer se registraron 51 accidentes con víctimas mortales, con 60 heridos y 73 heridos. Por otra parte, la preocupación de los españoles por el estado de las carreteras colapsó la página web de la DGT. Según declaró el subdirector adjunto de Circulación de la Dirección General de Tráfico, Federico Fernández, «el problema se originó por una demanda de accesos a la página superior a las 3.500 consultas simultáneas, que desbordó la capacidad del servidor».

AEROPUERTOS, TRENES Y AUTOBUSES

Por su parte, los viajeros que optaron por el tren o el autobús como alternativa de transporte en sus desplazamientos vieron desarrollarse la jornada con absoluta normalidad. En cuanto a los aeropuertos, Aena estimó en 3.789 los vuelos de entrada y salida que se operaron ayer en los principales aeropuertos españoles. El que mayor volumen de pasajeros registró fue el aeropuerto de Barajas, con un total de 813 vuelos. Estos vuelos se llevaron a cabo sin dificultades, pese a que el sistema informativo del aeropuerto sufrió una avería entre las tres y las cuatro de la tarde, que afectó a las pantallas de información al público, recogida de maletas, facturación y ordenadores de venta de billetes de algunas compañías.

Al mismo tiempo que se desarrolla en las carreteras el movimiento de millones de personas, en el Congreso de los Diputados los Grupos parlamentarios del PP y del PSOE han presentado enmiendas al proyecto de ley que reforma la ley de Seguridad Vial, según las cuales los conductores que en dos años acumulen 15 sanciones de tipo leve, como multas de aparcamiento, tendrán que examinarse otra vez del permiso de conducir. CiU propone que este periodo de tiempo se amplie hasta los tres años.