La protesta de Fridays for Future en Madrid - EFE | Vídeo: ATLAS

Las claves del «nuevo 15-M» en España, la huelga estudiantil por el clima

Este viernes hay convocadas 52 concentraciones y manifestaciones en 49 ciudades de todo el país

MadridActualizado:

La primera protesta en España de «Fridays for Future», como se ha bautizado la oleada de protestas estudiantiles contra el cambio climático, fue hace nueve semanas. Ander Congil, el estudiante de Biología y Ciencias Ambientales en Gerona, y otros cuatro amigos, decidieron emular a la sueca Greta Thunberg y hacer una sentada ante las oficinas de la Generalitat en la ciudad. «Un día vimos que debíamos llevarlo nosotros a cabo», explica el universitario de 22 años. Aunque habían participado en manifestaciones contra el gasoducto que iba a conectar Francia y España o en acciones de la plataforma SOS Costa Brava «nunca ha habido una protesta medioambiental así, o huelgas ambientales tan grandes» en España, cuenta.

El objetivo de estas protestas juveniles es reclamar que los políticos tomen medidas efectivas para frenar un calentamiento global con cuyas consecuencias van a tener que lidiar los jóvenes de hoy. Este viernes, en la primera convocatoria coordinada a nivel internacional, se han convocado protestas en más de 1.600 ciudades de 105 países.

¿Qué es «Juventud por el Clima»?

En España, el movimiento estudiantil se ha agrupado en la plataforma « Juventud por el Clima», que a su vez está dividido en diferentes grupos a nivel local. «Es el pegamento que une todos los "Fridays for Future" del Estado», explica Ander, que asegura que la plataforma sirve para coordinar que todos los movimientos en el país vayan a la vez. Se decidió, además, poner un nombre en español para que la gente se sienta «más identificada». A nivel estatal se comunican a través de un grupo de Telegram en el que figuran unos 200 organizadores, y hacen una reunión «telemática» a la semana, mientras que por ciudades funcionan por grupos de WhatsApp.

¿Qué piden?

«Nuestro lema es que queremos un futuro», asegura Irene Rubiera, una de las portavoces del «Fridays for Future» en Madrid. El movimiento reclama a los líderes políticos que actúen ya, aunque no proponen medidas concretas. «Es un movimiento juvenil, así que los participantes no tienen por qué saber qué medidas específicas hay que tomar. Para eso están los científicos, que llevan años avisando, y los informes, como el IPCC», explica Ander. «Nosotros no nos vamos a inventar medidas, solo pedimos que se acabe la inacción». En este sentido, Ander asegura que han decidido que hasta que «los políticos empiecen a tomar acciones», se mantendrá la movilización.

¿Dónde hay convocadas concentraciones?

Para este viernes hay convocadas 52 concentraciones y manifestaciones en 49 ciudades de todo el país como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga, Zaragoza, Palma, La Coruña, Valladolid, Albacete, Santa Cruz de Tenerife, Granada o Badajoz.

En la capital, por ejemplo, está previsto que se celebre a las 12 horas una marcha que vaya desde Sol hasta el Congreso de los Diputados, en una convocatoria que los organizadores han movido en especial por redes sociales. «Hemos pedido que no se hagan carteles, aunque alguno se ve», explica Irene, que asegura que tienen «poca idea» de cuánta gente va a acudir, pero que lo importante es que se les vea «independientemente de cuántos sean».

¿De quién reciben apoyo?

Los organizadores insisten en que el movimiento es apolítico, surgido al fuego de las protestas masivas que se han celebrado en Europa. Aseguran que si los políticos se quieren unir a las protestas, no les van a rechazar, pero piden que no les utilicen electoralmente. «Algunos partidos han intentado hacer campaña electoral… hacerse las fotos y decir: "Estamos con los jóvenes", pero les hemos dicho que así no», cuenta Ander.

No obstante, el viaje al Parlamento Europeo que protagonizaron esta semana unos 60 jóvenes europeos para hablar sobre el clima fue costeado por el grupo de los Verdes y la Izquierda Unitaria Europea. «Todos pensamos que invitarnos no es suficiente. No queremos que se nos agradezca que pidamos mitigar el cambio climático», cuenta Ander. También el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o la ministra de la Transición Ecológica, Teresa Ribera, por su parte, se han pronunciado públicamente a favor. Y diversas organizaciones ecologistas les han prestado ayuda para organizar y difundir sus acciones. «Greenpeace nos ha dado mucho apoyo, pero nunca interfiriendo. Nos ofrecieron un sitio para hacer las pancartas, consejos sobre cómo organizarlo y apoyo», cuenta Irene.

Preguntada sobre las pancartas que en la primera sentada en Madrid se leían en contra del capitalismo, Irene explica que «el Sindicato de Estudiantes tiene ideas muy concretas» pero el resto de integrantes «no usan lenguaje anticapitalista» ni tienen las mismas ideas. «Nosotros no tenemos ese discurso, intentamos animar al sindicato a que no use ese lenguaje, pero no nos van a hacer ni caso». Al final, los integrantes se han unido desde muchos frentes. Por ejemplo, en Madrid, uno de los primeros grupos que promovió el movimiento pertenecía a las Juventudes de Equo. Pero, explican los organizadores, a las protestas van a «título individual».