Cinco personas mueren al volcar un autobús en Ciudad Real en medio de un fuerte aguacero

Cinco personas muertas y dieciocho heridas es el resultado del accidente de autobús ocurrido en la madrugada de ayer en la N-IV, a la altura del kilómetro 216,100, en Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real). La fuerte lluvia que caía en esos momentos, y quizá una velocidad excesiva para las condiciones de la carretera, parecen ser las causas del siniestro.

CIUDAD REAL. Carmen del Campo
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«De repente sentí un golpe por detrás, en la espalda. Estaba apoyado en la ventanilla y sólo escuchaba llantos y gritos de ayuda. Vi cómo un chaval que estaba a mi vera abrió la escotilla mientras yo ayudaba a salir a dos personas. Había mucha confusión...». Con estas palabras explicaba ayer por la mañana uno de los 36 pasajeros lo ocurrido a las dos y media de la madrugada, cuando el conductor del autobús perdió el control del vehículo que, pocos segundos después, volcaba en la mediana de la autovía.

En el momento del siniestro caía una fuerte lluvia en la zona. El autobús, que había partido de Madrid y se dirigía a Algeciras, circulaba por el carril izquierdo y, según las primeras estimaciones, alguna pequeña acumulación de agua hizo que se produjera un efecto de «aquaplanning» (pérdida de tracción del vehículo). Lo cierto es que, a partir de ese instante, el autocar quedó fuera de control y, tras desplazarse hasta el carril derecho, volvió luego a cruzar la calzada, chocó con la mediana y volcó. La parte delantera fue la más afectada por el impacto.

En pocos minutos llegaron al lugar los equipos de socorro, formados por miembros de la Guardia Civil de Tráfico, Cruz Roja y Protección Civil, que procedieron al traslado de los heridos a hospitales de la zona. Sin embargo, nada pudieron hacer por cinco de los viajeros, que perecieron prácticamente en el acto. Se trataba de tres hombres y dos mujeres: Daniel Guzmán Manzano, de 24 años y vecino de Parla (Madrid); Alica y Mohamed Tazin, padre e hijo, éste de 13 años, marroquíes; la estadounidense Dayna Gray, de 24 años y residente en Madrid y Begoña González Galán, de 27 y vecina de Alcalá de Henares.

PÉSAME DE LOS REYES

Los cadáveres fueron trasladados al Tanatorio de Valdepeñas, donde se les practicó la autopsia. Funcionarios de las Embajadas marroquí y estadounidense acudieron allí para comenzar a tramitar la repatriación de las víctimas de estos países. Los familiares, atendidos por un equipo de cuatro psicólogos y un psiquiatra, fueron visitados por el subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, Jaime Lobo, que les trasladó las condolencias y solidaridad de los Reyes y del presidente del Gobierno, José María Aznar.

Una vez más, tras la tragedia comenzaron a surgir los interrogantes sobre las causas del suceso. Desde un principio se descartó un fallo mecánico, ya que el autobús, propiedad de la empresa «José Luis Moreno e Hijos», matrícula M-9958-TK y que había sido contratado por la firma «Daibus» para que cubriera el citado trayecto de línea regular, era moderno y había pasado sin problemas la Inspección Técnica de Vehículos. Por tanto, el mal tiempo, unido quizá a una velocidad excesiva para las condiciones de la carretera, parecen perfilarse como los principales factores que intervinieron en el siniestro.

No obstante, habrá que esperar a los resultados de la investigación abierta por la Guardia Civil de Tráfico para conocer con exactitud lo sucedido. El testimonio del conductor,Miguel Ángel Clemente, de 58 años, que resultó herido leve y fue dado de alta ayer mismo, será importante para esas pesquisas. El propietario del autocar, José Luis Moreno, dijo que el conductor es un profesional muy experimentado, que ha prestado sus servicios en varias empresas y que nunca había sufrido percances. La última vez que se puso al volante fue el sábado, y desde entonces había disfrutado de descanso. La fatiga parece también descartada porque el análisis del tacógrafo del autobús reveló que el conductor respetó las paradas de descanso reglamentarias durante el viaje. Como es habitual en estos casos, se le realizó un test de alcoholemia, aunque en principio no existe la menor sospecha de que hubiera consumido este tipo de bebidas. Algunos pasajeros, informa Ep, afirmaron que durante el trayecto el conductor mostró dificultades para meter la marcha atrás del vehículo.

SEIS INGRESADOS

Fuentes sanitarias explicaron que no se teme por la vida de ningún herido. De hecho buena parte recibió el alta pocas después de su ingreso hospitalario. La pasajera que presenta un pronóstico más grave es la colombiana de 37 años Lilian Montoya Osorio, ingresada en el Hospital de Valdepeñas y que fue intervenida de las heridas sufridas en la pierna y brazo izquierdos y de una sección en el nervio radial de una mano. Otros cinco viajeros permanecían ingresados.