Miembros del operativo de rescate observan el estado del autobús después de precipitarse por un terraplén. Efe

Cinco muertos al precipitarse un autobús por un puente en una carretera de Orense

Cinco muertos y siete heridos, dos de los cuales ya han sido dados de alta, fue el resultado del accidente registrado al mediodía de ayer después de precipitarse un autobús de viajeros por un puente en la localidad orensana de Boborás. La dirección de la empresa propietaria del autocar no descarta la posibilidad del sabotaje tras los últimos ataques que han venido sufriendo sus vehículos.

SANTIAGO. David Barrientos
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«Íbamos por el aire y me agarré con mucha fuerza hasta que sentí el brutal impacto». Con estas estremecedoras palabras relataba uno de los supervivientes, que evitó identificarse, el segundo accidente de tráfico más grave del año tras el que se cobró siete vidas en Ávila el pasado mes de febrero.

El siniestro ocurrió alrededor del mediodía en el kilómetro 35 de la carretera N-541, entre los municipios orensanos de Carballiño y Boborás, al salirse en una curva para evitar el impacto con un turismo y precipitarse por un puente el autobús en el que viajaban y que cubría el trayecto entre Vigo y San Sebastián. Según el conductor del turismo que iba detrás del autobús, «momentos antes de que se precipitara por el terraplén vi cómo un coche venía de frente y se aproximaba demasiado al autocar, por lo que el chófer se vio obligado a maniobrar bruscamente y dar un frenazo».

Aunque aún se desconocen las causas de la tragedia ya han comenzado a barajarse las primeras hipótesis, si bien se ha descartado que el vehículo circulara a una velocidad elevada, ya que uno de los supervivientes reconoció que el autocar no superaba los 60 kilómetros por hora en el momento en el que el chófer perdió el control.

DOS POSIBLES CAUSAS

No obstante, el gerente de la empresa «Vibasa», del grupo «Monbús», Juan Manuel Gómez Piña, reconoció que su compañía baraja dos posibles motivos del siniestro. Una afección repentina del conductor o bien la manipulación de los mecanismos del vehículo por terceras personas, lo que constituiría un «acto criminal en toda regla». Según Gómez, en Vibasa no se descarta ninguna posibilidad de esta magnitud, teniendo en cuenta que el autocar siniestrado pernoctó en Vigo y que en la madrugada de ayer fueron incendiados dos vehículos del mismo grupo en Orense, como ya ocurrió en otras ocasiones desde que comenzó hace 71 días la huelga de los conductores de la compañía pontevedresa que protestan por los despidos que ellos consideran improcedentes y cuya resolución del caso han puesto en manos de la Justicia.

Sin embargo, el responsable de «Vibasa» comentó que «es impensable y no quiere ni imaginar que el accidente pudiera haber sido motivado por la intervención de alguien que hubiera manipulado el vehículo». Por ello, subrayó que su empresa es «la primera interesada en que se abra una investigación judicial y pericial para esclarecer lo sucedido».

Al hilo de esta observación, insistió en que se trataba de un vehículo «nuevo, con apenas un año y medio de servicio» y cuyo seguro anual estaba plenamente vigente. Además, el gerente destacó «la gran profesionalidad y la pericia del conductor» que falleció en el accidente.

«INMORALIDAD»

Por su parte, la Federación de Transportes de la intersindical CIG, convocante de la huelga, definió como «una auténtica bellaquería y una inmoralidad» que la dirección del grupo «Monbús» baraje la opción del «sabotaje» como posible causa de la tragedia.

El sindicato nacionalista aseguró que, en tanto no se pronuncien los técnicos, «los responsables de la empresa deberían guardar silencio». Añade que las hipótesis sobre un supuesto acto criminal demuestran que «hay gente a la que no le importa jugar con vivos o con muertos».