Una manifestación por Malén Ortiz
Una manifestación por Malén Ortiz - JOAN LLADÓ

Cinco años sin saber de Malén Zoe Ortiz, la adolescente desaparecida en Calviá

El padre de la joven fue detenido la pasada semana por protagonizar diversos altercados con las fuerzas de seguridad y luego fue puesto en libertad con cargos

Palma de MallorcaActualizado:

El próximo mes de diciembre se cumplirán cinco años de la desaparición de la adolescente Malén Zoe Ortiz en el municipio mallorquín de Calviá. Estos días, el caso ha vuelto a ser noticia, pero no porque haya habido novedades con respecto al mismo, sino por los altercados que protagonizó el padre de Malén, Alejandro Ortiz, la pasada semana.

Según avanzó el diario «Última Hora», el progenitor de Malén fue detenido el jueves por la noche en la localidad de Santa Ponça, después de que varios vecinos hubieran alertado a la Policía Local de Calviá y a la Guardia Civil de que Alejandro Ortiz deambulaba por las calles de Santa Ponça con una actitud agresiva y gritando «¡esta noche va a haber sangre!». Además, también habría injuriado gravemente al alcalde de Calviá, el socialista Alfonso Rodríguez. Al parecer, el padre de Malén se encontraba esa noche bajo los efectos del alcohol.

Antes de ser arrestado, Alejandro Ortiz se encaró con los agentes, por lo que tuvo que ser reducido. Ya en el interior del vehículo policial, el hombre desencajó una puerta a patadas. Por todo ello, inicialmente ingresó en el área de Psiquiatría del Hospital de Son Espases, ubicado en Palma. Horas después, el viernes por la tarde, el padre de Malén declaró ante la juez y quedó en libertad con cargos, como presunto autor de los delitos de resistencia a la autoridad y daños en un vehículo policial.

Intrahistoria de un misterio

Malén Zoe Ortiz nació en Argentina, pero con tres años de edad llegó a Mallorca junto con sus padres, que se separarían un tiempo después. El núcleo familiar estaba compuesto hace cinco años por ella, su padre y su hermano Bruno, que entonces tenía 12 años de edad. La madre de Malén, Natalia Rodríguez, mantenía el contacto con su hija, pero no con su ya exmarido. Desde que el matrimonio se separó, la relación entre ambos ha sido siempre prácticamente inexistente, salvo por las acusaciones mutuas de malos tratos. Ello explicaría por qué a lo largo de los casi cinco años pasados desde la desaparición de Malén no ha sido posible un mínimo acercamiento entre sus progenitores para trabajar conjuntamente en la búsqueda de su hija.

Como se ha señalado ya, Malén desapareció en Calviá el 2 de diciembre de 2013. En aquel momento, tenía 15 años de edad. Su desaparición se produjo en torno a las cuatro de la tarde. Apenas una hora antes, Malén había salido del instituto en el que estudiaba y había llamado a su novio, Dani, que entonces tenía 17 años, para pedirle si podía ir a comer con él. A continuación, la joven telefoneó a su padre con el objetivo de comentarle su propósito. Al no localizarle, dejó un mensaje a una de las empleadas que trabajaban en el pequeño negocio familiar.

Una cámara registró una imagen de Malén tomada poco antes de las cuatro de la tarde de aquel fatídico 2 de diciembre, en dirección hacia la zona donde vivía su novio. En otra cámara próxima, ella ya no aparecía unos pocos instantes después. La búsqueda de Malén se centró inicialmente en diversas zonas de Calviá, como Santa Ponça, El Toro, Son Ferrer, Cala Vinyes, Cala Figuera o Magaluf, entre otras. Además, se siguieron también en su momento posibles pistas en la Península. La investigación siempre ha continuado abierta desde entonces, según han confirmado este martes a ABC fuentes oficiales de la Guardia Civil. «Se han seguido y se siguen distintas líneas de investigación, nunca se ha abandonado este caso», han recalcado dichas fuentes.

Iniciativas del padre

A lo largo de 2014, el padre de Malén se hizo bastante conocido entre la opinión pública, tanto por sus intervenciones en distintos canales de televisión como por algunas de las iniciativas que impulsó. Así, a principios de aquel año puso en marcha una labor de búsqueda sobre el terreno paralela a la que estaba realizando la Guardia Civil. Esa iniciativa personal sería abandonada poco tiempo después. Asimismo, Alejandro Ortiz anunció que ofrecería 30.000 euros «recogidos entre amigos y familiares» a quien aportase algún «dato concreto» sobre el posible paradero de su hija. Esa cifra fue elevada posteriormente y pasó a ser de 80.000 euros.

Con posterioridad, en enero de este año, Alejandro Ortiz grabó un vídeo en el que daba por muerta a su hija. «Sé que el asesino o los asesinos de mi hija están en Palma de Mallorca, y alguien sabe lo que pasó», afirmó en dicha grabación. En ese sentido, pedía a dichas hipotéticas personas que dijeran lo que le habría pasado a su hija, «que lo digan por dinero o que lo digan por ser mejores seres humanos». Por último, señalaba en el citado vídeo que «hay que buscar y hay que encontrar a las personas que le hicieron daño a Malén».

En cualquier caso, a partir de 2015 y a lo largo de los tres últimos años ha sido la madre de Malén quien ha liderado la mayoría de los actos de apoyo y de recuerdo de la joven. Cabe destacar, en ese sentido, la concentración promovida por Natalia Rodríguez el 2 de diciembre del pasado año. «El mensaje que quiero lanzar es que se siga buscando, que se siga investigando», afirmó entonces ante los medios. «Quiero saber quién me robó a mi niña, quiero saber dónde y cómo está mi hija», recalcó, para concluir: «Quiero verdad y justicia para mi hija».