Varias personas esperan en Mozambique a recibir agua
Varias personas esperan en Mozambique a recibir agua - EFE

Las cifras del agua en el mundo: tres de cada diez personas carecen de acceso en sus hogares

Hay un aumento de los conflictos relacionados con el agua, al pasar de 94 entre 2000 y 2009 a 263 de 2010 a 2018

MadridActualizado:

Tres de cada diez personas en el mundo (unos 2.100 millones) carecen de acceso a agua potable en sus hogares, pese a que las Naciones Unidas reconocieron en 2010 el derecho al agua potable y el saneamiento como un derecho humano y desde 2015 el derecho humano al saneamiento está reconocido como un derecho independiente.

Este viernes se celebra el Día Mundial del Agua, que este año lleva como lema «No dejar a nadie atrás». La ONU señala que por derecho humano al agua se entiende el derecho de toda persona, sin discriminación, a disponer de agua suficiente, segura, aceptable, accesible y asequible para uso personal y doméstico, y comprende el agua para el consumo, el saneamiento, la colada, la preparación de alimentos y la higiene personal y doméstica.

El último Informe de Desarrollo Mundial del Agua de las Naciones Unidas («Que nadie se quede atrás») señala que, pese al progreso significativo de los últimos 15 años, el Objetivo de Desarrollo Sostenible de acceso a agua y saneamiento para todos en 2030 es aún inalcanzable para gran parte de la población mundial. No en vano, en 2015 tres de cada diez personas (2.100 millones) no tenían acceso a agua potable y seis de cada diez (4.500 millones) carecían de instalaciones sanitarias administradas de manera segura.

Estas cifras globales esconden disparidades significativas porque la mitad de las personas que beben agua de fuentes inseguras viven en África. En África subsahariana, sólo un 24% de la población tiene acceso a agua potable y un 28% cuenta con instalaciones de saneamiento básico que no se comparten con otros hogares.

Además, hay discrepancias en el acceso incluso dentro de los países, especialmente entre los ricos y los pobres. En las zonas urbanas, las personas desfavorecidas que viven en alojamientos improvisados sin agua corriente a menudo pagan entre 10 y 20 veces más que sus vecinos en los barrios más ricos por agua de calidad similar o inferior.

El informe de la ONU subraya que, en un contexto creciente de demanda, se ha producido un aumento de los conflictos relacionados con el agua, al pasar de 94 entre 2000 y 2009 a 263 de 2010 a 2018. Por ello, destaca que invertir en agua y saneamiento tiene sentido económico porque su retorno se multiplica por dos para el agua potable y por 5,5 para el saneamiento.

Más cifras

Por otro lado, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, ha difundido un mensaje con motivo del Día Mundial del Agua en el que recalca que «cerca de un tercio de la población mundial no utiliza servicios de agua potable gestionados de forma segura y solo dos quintos tienen acceso a servicios de saneamiento fiables».

En su mensaje, recogido por Servimedia, indica que la aspiración de que el acceso a agua y saneamiento llegue a las personas más vulnerables «cobra cada vez más importancia, ya que la degradación ambiental, el cambio climático, el crecimiento demográfico y la rápida urbanización, entre otros factores, se intensifican y plantean desafíos considerables para la seguridad del agua».

Además, Naciones Unidas aporta otras cifras sobre este tema. Por ejemplo, una de cada cuatro escuelas primarias en todo el mundo carece de abastecimiento de agua potable y los alumnos consumen agua de fuentes no protegidas o pasan sed, y más de 700 niños menores de cinco años mueren todos los días de diarrea a causa del agua insalubre o un saneamiento deficiente.

El 80% de las personas del mundo que tienen que usar fuentes de agua no seguras o no protegidas vive en las zonas rurales y, en 8 de cada 10 hogares de los que carecen de agua, las mujeres y niñas son las encargadas de recoger el agua.

Más de 800 mujeres mueren todos los días debido a complicaciones en el embarazo o en el parto, al tiempo que 68,5 millones de personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares tienen problemas para acceder al abastecimiento de agua potable.

Aproximadamente 159 millones de personas recogen el agua potable de fuentes de agua superficial, como los estanques y arroyos; unos 4.000 millones de personas (casi dos tercios de la población mundial) padecen escasez grave de agua durante al menos un mes al año, y cerca de 700 millones de personas en el mundo podrían verse forzadas a desplazarse debido a la escasez de agua de aquí a 2030.