El científico Javier Gamo en el centro de investigación de GSK en Tres Cantos (Madrid)
El científico Javier Gamo en el centro de investigación de GSK en Tres Cantos (Madrid) - Isabel Permuy

Científicos españoles tildan de «avance importante» el primer plan de vacunación contra la malaria en África

Advierten de que «no hay que bajar la guardia» ante el repunte de casos en 2017

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Lleva 30 años en experimentación pero por primera vez, la vacuna contra la malaria será inoculada de forma generalizada entre la población infantil de Malawi, Kenia y Ghana. Unos 360.000 niños de estos tres países se beneficiarán de este plan piloto que podría ser extendido a otras naciones donde la enfermedad es endémica si se comprueba su eficacia. El programa –coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)– será desarrollado por los ministerios de salud de los respectivos países africanos junto a socios como la farmacéutica GSK (desarrolladora de la vacuna) y las organizaciones GAVI-Vaccine Alliance, Global Fund y Unitaid, que lo financian con 44,7 millones de euros.

La vacuna, denominada RTS,S es la única hasta la fecha que ha demostrado tener una cierta eficacia contra esta enfermedad que mata cada año a 435.000 personas en todo el mundo, la mayoría de ellos niños. Solo en África el número de menores fallecidos asciende anualmente a los 250.000.

«Tenemos una vacuna subóptima que no funciona todo lo bien que nos gustaría pero aún así puede reducir los casos de malaria entre un 30 y un 50 por ciento. Por eso este primer plan de vacunación puede ser un avance muy importante en salud pública. Sin duda es un día histórico para la lucha contra la malaria», aseguró este miércoles desde Mozambique, el doctor Quique Bassat, investigador y coordinador del Programa de Investigación de Malaria del Instituto de Salud Global Barcelona (ISG Global).

Este plan piloto permitirá «obtener una información más fina sobre el impacto de la vacuna al introducirla de forma paulatina (cuatro dosis entre los cinco meses y los dos años) y poder revisar bien los resultados de seguridad y la caída de incidencia y mortalidad entre los niños», indicó el científico, durante una jornada celebrada en el centro de investigación Diseases of the Developing World de GSK en la localidad madrileña de Tres Cantos. Este centro, único en el mundo, se dedica exclusivamente al desarrollo de tratamientos frente a enfermedades infecciosas que afectan a países en desarrollo.

Pese a que la incidencia de la enfermedad ha ido descendiendo progresivamente en esta década, el último informe anual de la OMS alerta de que en 2017 el número de casos ha repuntado en dos millones. «Estamos en un momento peliagudo, ya que en los últimos años no estamos avanzando tanto. Si aflojamos el paso, si se relaja la financiación pública, la malaria puede recular», explicó George Jagoe, vicepresidente ejecutivo de Medicines for Malaria Adventure (MMV).