Los atropellos a personas con discapacidad, sobre todo visual, que no advierten la llegada de los patinetes son continuos
Los atropellos a personas con discapacidad, sobre todo visual, que no advierten la llegada de los patinetes son continuos - ABC

El Cermi pide a Interior que prohíba a los vehículos de movilidad personal circular y estacionar en las aceras

Las personas con discapacidad denuncian los peligros que entraña para ellos el retraso administrativo en torno a los patinetes eléctricos

Madrid Actualizado: Guardar
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El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) ha reclamado al Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Tráfico ( DGT), que prohíba la circulación y estacionamiento en las aceras y otras zonas peatonales a los vehículos de movilidad personal, como es el caso de patinetes eléctricos o bicicletas.

Este es uno de los planteamientos que realiza el Cermi en un documento de aportaciones al proyecto de real decreto por el que se modifican el artículo 50 del Reglamento General de Circulación y varios artículos del Reglamento General de Vehículos de Movilidad Personal, en el que advierte de la necesidad de proteger a los peatones, con especial atención a las personas con discapacidad, mayores o niños.

Para el Cermi, el tránsito de monopatines, patines, aparatos de movilidad personal y las bicicletas por las aceras o espacios reservados a peatones pone en grave riesgo a los peatones, especialmente a las personas con discapacidad, por lo que a su juicio, es ineludible regular este punto.

Además, urge a prohibir el estacionamiento de este tipo de vehículos en aceras, «porque hacen imposible que peatones con discapacidad puedan caminar por las zonas peatonales, viéndose en ocasiones obligados a salir a la calzada para sortear estos obstáculos, con el riesgo añadido que ello conlleva».

Por otro lado, la entidad plantea que el Gobierno establezca un límite de velocidad de 10 kilómetros por hora en las vías de plataforma única, de modo que los vehículos puedan frenar sin causar daños a los peatones, especialmente a aquellos más vulnerables, como es el caso de personas con discapacidad, mayores o niños y niñas. En la actualidad es cada ayuntamiento el que establece este límite de velocidad.

Por último, el Cermi pide que se aproveche esta reforma legal para eliminar de la legislación terminología ya superada y que resulta discriminatoria para las personas con discapacidad, como es el caso de «minusválidos», y que se sustituya, precisamente, por «personas con discapacidad».