Un hombre toma el sol en los márgenes del Ebro afectados por la crecida. EFE
Un hombre toma el sol en los márgenes del Ebro afectados por la crecida. EFE

El caudal del Ebro comienza a descender

EFE. | ZARAGOZA
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El caudal del Ebro ha comenzado a descender a su paso por Zaragoza y alcanza a primeras horas de la mañana 1.386,80 metros cúbicos por segundo y 4,12 metros de altura, según informa en su página web la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

La punta de la crecida pasó ayer por la capital aragonesa, donde alcanzó a las 18.00 horas un máximo de 1.462,67 metros cúbicos por segundo, que se mantuvo estable hasta las 23.00 horas antes de comenzar a descender, según la CHE.

El Gobierno de Aragón, ante las previsiones de crecida del río, había activado la fase de preemergencia del Plan Especial de Protección Civil de Emergencias ante Inundaciones, aunque no se han producido incidencias.

En Zaragoza las afecciones por esta riada ordinaria han sido mínimas, en parques y zonas inundables y en algunos espacios del recinto de la Exposición Internacional, en el Meandro de Ranillas, pero ha anegado más de 3.000 hectáreas de campos en las localidades de la Ribera Alta del Ebro.

Los alcaldes de pueblos como Novillas, Gallur, Pradilla, Boquiñeni, Alcalá de Ebro o Mallén, entre otros, han coincidido en que son necesarias medidas urgentes que minimicen los riesgos de estas avenidas, ya que incluso cuando son ordinarias afectan de manera considerable a los cultivos, y todos han apuntado la limpieza del río como principal solución a las inundaciones.

Según fuentes de la CHE, los proyectos que se lanzaron a raíz de las primeras reuniones están en estos momentos en la fase de redacción porque son muy complejos, pero saldrán adelante al ser medidas consensuadas y viables que solucionan el problema de las inundaciones. La CHE propuso, para la protección de los cascos urbanos de Novillas, Pradilla, Boquiñeni, Alcalá, Cabañas y Pina de Ebro, la creación de cauces de alivio de carácter local, unos canales excavados y revegetados situados algo más altos que el cauce del río para permitir que el agua tenga paso por dos vías cuando crecen los caudales. También plantea crear zonas de inundabilidad temporal controlada, permeabilizando las motas con canales de drenaje para utilizarlo sólo en situaciones de avenida y con el objetivo de retrasar el desbordamiento de las motas y disminuir los caudales punta.