Cartel de una manifestante en el Día Internacional de la Mujer
Cartel de una manifestante en el Día Internacional de la Mujer - VALERIO MERINO

Casi 7.000 pulseras contra maltratadores se han instalado en una década en España y 1.200 permanecen activas

Puede darse el caso de que un mismo agresor lleve varios de estos aparatos, si sobre él pesan órdenes de alejamiento para varias víctimas

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Más de 1.200 dispositivos electrónicos de seguimiento controlan a los inculpados o condenados por violencia de género en España, según datos oficiales. Este mes de agosto se han cumplido diez años desde que se puso en marcha el sistema de seguimiento por medios telemáticos y en este tiempo se han instalado un total de 6.678 pulseras y se han desinstalado 5.449.

En concreto, un total de 1.229 dispositivos se encontraban activos a junio de 2019, un 17,5% más que en la misma fecha de 2018, cuando había activos un total de 1.046. Además, en los primeros seis meses de 2019 se instalaron 555 nuevos dispositivos de seguimiento electrónico -86 menos que entre enero y junio de 2018-, y se desinstalaron 509.

El aparato se compone de un brazalete de pequeñas dimensiones que emite una señal de radiofrecuencia, y de un localizador GPS. De este modo, permite verificar que el agresor cumple las medidas de prohibición de aproximarse a la víctima impuestas por el juez.

Por su parte, la víctima lleva otro dispositivo que recibe una señal de alarma cuando el inculpado o condenado se encuentra a una distancia inferior a la fijada por el juez. También emite un aviso cuando el agresor entra en una de las zonas de exclusión que la Autoridad Judicial ha establecido, como por ejemplo, el domicilio de la víctima, su lugar de trabajo o el colegio, en el caso de un menor.

Un agresor, varios aparatos

Cada dispositivo únicamente puede asociarse a una víctima por lo que puede darse el caso de que un mismo agresor lleve varios de estos aparatos, si sobre él pesan órdenes de alejamiento para varias víctimas.

La pulsera electrónica es una de las medidas judiciales de protección y de seguridad de las víctimas contempladas en el artículo 64.3 de la Ley Integral contra la Violencia de Género, concretamente, «la utilización de instrumentos con la tecnología adecuada para garantizar las medidas de alejamiento acordadas por los jueces y verificar de inmediato el incumplimiento de las mismas».

En lo que va de 2019, un total de 40 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España, 12 más que en los mismos meses de 2018. De ellas, solo 8 habían denunciado, cinco solicitaron medidas de protección, en cuatro casos se adoptaron y en tres de los casos permanecían vigentes en el momento del asesinato.

Desde el año 2003, cuando comenzaron los registros, se contabilizan 1.015 mujeres víctimas mortales de la violencia de género en España.