Los desplazamientos han aumentado un 5 por ciento esta Semana Santa por el buen tiempo. Efe

Las carreteras se han cobrado ya 126 vidas, diez más que en toda la Semana Santa del año pasado

Ciento veintiséis muertos era, hasta las ocho de la tarde de ayer, el balance de la operación de Semana Santa, que finalizará a las doce de la noche de hoy. Esta cifra es ya superior a la del año anterior, cuando hubo 116 víctimas mortales. Tráfico cree que el que haya habido casi un millón y medio más de desplazamientos de los previstos -22 millones- puede explicar, en parte, lo ocurrido.

MADRID. ABC
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La estadísticas de la Dirección General de Tráfico arrojan una vez más conclusiones preocupantes cuando aún no está cerrada la operación Semana Santa, debido a que el Lunes de Pascua es festivo en varias Comunidades Autónomas. A las ocho de la tarde de ayer ya se habían producido 126 víctimas mortales en las carreteras españolas, diez más que el año pasado, cuando aún hay que esperar lo que hoy pueda suceder. Un incremento que, desde la DGT, se atribuye en parte al mayor número de desplazamientos, pero que vuelve a levantar la voz de alarma sobre el escaso efecto de las medidas preventivas de la Administración. La estrategia publicitaria de este año, que insiste en la crudeza de antiguas campañas, se ha revelado ineficaz.

Además, y aunque es cierto que hay un mayor parque automovilístico, no lo es menos que las inversiones en carreteras no han seguido el mismo ritmo. Todavía quedan muchos puntos negros en la red viaria, como se demostró el sábado con la muerte en un pueblo de Sevilla de cuatro personas en un sólo siniestro ocurrido en un tramo conocido como la «carretera de la muerte», en la que en los últimos años han perdido la vida hasta 80 personas.

EL ARGUMENTO DEL «BUEN TIEMPO»

A los fallecidos, además, hay que sumar el penoso balance de 87 heridos graves y 80 leves. Entre las ocho de la tarde del sábado y la misma hora de ayer se produjeron 14 accidentes con víctimas mortales, que provocaron la muerte de 15 personas y heridas graves a otras 14. Con todo, no se ha llegado a las cifras trágicas de 1999, año en el que 173 personas perdieron la vida.

El siniestro más grave desde el viernes 6 de abril, fecha en que se puso en marcha el dispositivo de la Dirección General de Tráfico, fue el accidente sufrido por un autocar el día 10 en la provincia de Orense, cerca de Carballino, en el que perdieron la vida cinco personas y otras siete resultaron heridas. Dos días después, perecieron cuatro personas, otras seis resultaron heridas graves y una leve en un accidente múltiple en la autovía entre Pamplona y Vitoria, a la altura de la localidad navarra de Bacaicoa. Por último, el sábado, se produjo el ya citado siniestro en Guillena (Sevilla), en el que se vieron implicados tres vehículos.

Madrid y Cantabria eran, hasta ayer a las ocho de la tarde, las dos únicas Comunidades Autónomas que no habían registrado accidentes mortales, según informó la DGT. Tráfico explica que la mayor parte de los siniestros no se produce en el curso del «gran viaje», es decir, en el desplazamiento en el que el automovilista se dirige desde su lugar de residencia al de vacaciones, sino en los pequeños itinerarios por carreteras secundarias después de que se ha llegado al destino. La explicación es que en estos viajes y excursiones de pocos kilómetros se «baja la guardia», mientras que en el recorrido principal el ciudadano está alerta y mentalizado.

Las retenciones se sucedieron a lo largo de toda la jornada de ayer, mañana y tarde, en las principales carreteras de acceso a las grandes ciudades y en especial a Madrid. Hubo momentos en que la congestión en diversos puntos de la red sumó casi cien kilómetros de atascos.

OTRA VEZ LA N-III

Los problemas más importantes tuvieron lugar en la Nacional III, carretera de conexión del litoral de la Comunidad Valenciana con Madrid. Como ya es habitual en fechas de vacaciones, los problemas más importantes se produjeron a la altura de Honrubia (Cuenca), punto donde confluyen todos los automovilistas que proceden de Castellón, Valencia y Alicante y donde ayer hubo nivel amarillo (tráfico lento con paradas) en casi veinte kilómetros. Desde Honrubia a Madrid hubo también otros puntos conflictivos, como el paso por Montalvo, Villares del Saz y Tarancón. Sin embargo, los accesos a Madrid no se colapsaron como en anteriores ocasiones, debido a un regreso bastante escalonado. Como es lógico, con el paso de las horas las retenciones se fueron acercando a Madrid y ya entrada la noche continuaban en parte.

Menos avisados debían estar los usuarios de la carretera de Andalucía (Nacional IV), que sufrieron importantes retenciones a lo largo de la tarde en Almuradiel y Manzanares, localidades ambas de la provincia de Ciudad Real donde los atascos alcanzaron los diez kilómetros. Ya en la provincia de Madrid, hubo momentos de congestión a la altura de Valdemoro.

PROBLEMAS EN EL PEAJE

En la carretera de La Coruña también hubo retenciones importantes, entre El Espinar y Guadarrama, debido especialmente al «parón» que sufren los vehículos al acceder al peaje del túnel que evita a los automovilistas el tránsito por el alto de Los Leones, de regreso a Madrid. Otras carreteras afectadas fueron la N-401 (Madrid-Toledo), la II (Madrid-Barcelona), a la altura de Guadalajara y San Fernando de Henares, y la Nacional I (Madrid-Burgos), especialmente en San Sebastián de los Reyes.

Pero los atascos no sólo se limitaron a los desplazamientos en dirección a Madrid. Hubo también importantes retenciones en la autovía A-92 (Sevilla-Granada-Baza), en dirección a Sevilla, con momentos de «nivel rojo» (circulación muy lenta con paradas frecuentes y prolongadas) en la localidad de Huétor-Tájar, y en Asturias en la Nacional 634 a la altura de Pola de Siero.

Más complicado aún estuvo el tráfico en las provincias de Barcelona y Tarragona, pese a que en Cataluña la «operación Semana Santa» no se cerraba ayer, al ser en esta Comunidad festivo el Lunes de Pascua. Pero el trasiego de vehículos por la A-7 entre las principales localidades costeras del litoral (Sitges, Cambrils, Salou) y el regreso anticipado de algunos ciudadanos que querían evitar los atascos motivaron congestión y paradas en esta autopista. También algún accidente provocó serios problemas en la circulación.

Como se sabe, para la operación Semana Santa de 2001 la DGT ha puesto en marcha un dispositivo especial en el que 8.300 agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han estado de servicio en las carreteras españolas. Queda ahora pendiente la culminación del retorno en la Comunidad Valenciana, Cataluña, Navarra y el País Vasco. Sólo en Cataluña, se han desplazado a lo largo de estos días 450.000 vehículos.