La carretera de Valencia registró las mayores retenciones en el primer día de la operación salida. Julián de Domingo

La carretera de Valencia se colapsó el primer día de la operación salida

El primer día de la operación salida de Semana Santa estuvo marcado por los atascos, sobre todo en las salidas de las grandes ciudades y principalmente en Madrid. En la carretera de Valencia el colapso fue en algunos momentos de tal naturaleza que la Dirección General de Tráfico tuvo que pedir a los conductores que aplazaran unas horas su viaje.

MADRID. ABC
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La salida de Madrid por la carretera de Valencia se convirtió ayer en el principal punto negro de la red viaria. La circulación llegó a estar tan saturada entre las cinco y las siete de la tarde entre los kilómetros 5 y 9, a la altura del barrio de Santa Eugenia, que se llegó a tardar más de una hora en recorrer esos cuatro kilómetros.

Ante la magnitud de la retención, la Dirección General de Tráfico (DGT) se vio obligada a hacer un llamamiento a los conductores para que aplazaran su viaje en caso de que tuvieran que utilizar esta salida. Además, la situación en la N-III afectó también a los accesos desde la M-40 donde se registró circulación lenta con paradas esporádicas a la altura de Mercamadrid. No obstante, la situación mejoró a partir de entonces y, a las ocho de la tarde, la carretera estaba ya casi despejada.

Otro de los puntos más conflictivos fue la A-92, a la altura de la localidad granadina de Moraleda de Zafayona, donde la circulación se encontraba saturada en catorce kilómetros, mientras que en esa misma vía se producían retenciones a la altura de la localidad de Loja. En las salidas de Barcelona, la N-II estuvo colapsada a primeras horas de la tarde debido a un accidente ocurrido en Santi Hilari (Gerona), donde tres personas murieron al colisionar frontalmente el vehículo en que viajaban, un Opel Kadet matrícula de Barcelona, con un camión Scannia de 40 toneladas y matrícula de Murcia.

ACCIDENTES DE TRÁFICO

También hubo algunos problemas en la N-651, en Fene (La Coruña), en la A-66 a su paso por Pola de Siero (Asturias), en la N-335 en Paterna (Valencia) y en la N-635 a la altura de Camargo (Cantabria). Además, un nuevo siniestro, éste sin víctimas mortales, obligó a interrumpir la circulación en ambos sentidos, hacia las siete de la tarde, en la llamada autopista del Mediterráneo, a la altura de Masamagrell (Valencia). El siniestro, una colisión entre un camión y varios turismos, obligó a cortar los dos carriles de la vía, uno ocupado por los vehículos accidentados y el otro para permitir que aterrizara el helicóptero que llegó para atender a los heridos. En cuanto al resto de la red viaria, se registró mucha circulación en todas las salidas de Madrid, especialmente en la carretera de Andalucía y en la de Extremadura, con dos kilómetros de retenciones, a la altura de Alcorcón, y otros cuatro kilómetros de retención a la altura de Navalcarnero.

Para hoy está previsto que las mayores complicaciones se produzcan entre las diez de la mañana y la una de la tarde, por lo que la Dirección General de Tráfico recomienda que, en lo posible, se evite salir de viaje a esas horas.

También las estaciones de ferrocarril estuvieron ayer muy concurridas por miles de viajeros que comenzaban sus vacaciones. Los trenes más solicitados eran aquellos con destino a Valencia, Alicante, Murcia, Málaga y Cádiz, sin olvidar los AVE hacia Sevilla.

OCUPACIÓN HOTELERA

Mientras, fuentes del sector turístico precisaron ayer que la ocupación hotelera en España durante la Semana Santa estará en torno al 85 por ciento. No obstante, registrará un descenso de entre el cinco y el seis por ciento respecto a los datos del año 2000, debido en parte a una menor entrada de turistas ingleses a nuestro país.