El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, cardenal Reinhard Marx (centro) habla con un grupo de mujeres que protestaban antes de la conferencia de prensa sobre la apertura de la sesión plenaria de Alemania
El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, cardenal Reinhard Marx (centro) habla con un grupo de mujeres que protestaban antes de la conferencia de prensa sobre la apertura de la sesión plenaria de Alemania - EFE

El cardenal Marx: «El camino sinodal alemán tiene el respaldo del Papa»

El presidente de la Conferencia Episcopal germana tranquiliza sobre la marcha del cónclave, ya que permanece en comunión con Francisco: «Hemos deshecho algunos malentendidos»

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Un grupo de mujeres católicas en oración a las puertas de la Asamblea plenaria de otoño de la Conferencia Episcopal alemana da una idea de la presión y la expectativas que rodean tanto a esta reunión como el «camino sinodal» emprendido por la Iglesia alemana. El presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Reinhard Marx, ha tranquilizado en sus declaraciones de apertura al relatar su última entrevista con el Papa en Roma y garantizar que el sínodo alemán permanece en comunión con Francisco. «El camino sinodal no está en peligro, he tenido la oportunidad de hablar con el Papa, ha sido una conversación constructiva, hemos podido deshacer algunos malentendidos y nos anima a que sigamos adelante», ha dicho.

«Tengo plena confianza un camino juntos, con oración y acompañados por la publicidad del proceso, ¿pero por qué no?», ha respondido a los periodistas desplazados a Fulda, «si la Iglesia universal encuentra más tranquilizador o encuentra la necesidad de que estemos en contacto con la Iglesia vaticana, entonces someteremos nuestro informe al Papa, pero pienso que ese no sería el final del «Camino sinodal», sino que en ese caso el camino continuaría hacia arriba. Pero no existe esa confrontación». Marx ha puesto por delante que «antes que nada, nosotros somos Iglesia Católica. Por supuesto que nosotros no podemos en Alemania emitir normas que no rigen para el resto de la Iglesia», aunque ha añadido que «naturalmente, se pueden promover muchas cosas, cambios en el Derecho Canónico, llevamos viendo eso desde los 70, se puede llevar legítimamente a un concilio, no está prohibido».

Marx ha criticado el argumento de la Iglesia Universal, esgrimido recientemente en una carta por el prefecto de la Congregación de los Obispos, Marc Ouellet, como «un argumento mortal y que es utilizado». «Eso no es así del todo», se ha defendido el cardenal Marx, «porque la Iglesia universal está en movimiento. Esa idea de que ahí está Alemania, que se orienta a la reforma y que tensa a la Iglesia, que amenaza con destruirla o dividirla, y en frente hay un conjunto uniforme, eso no es así. Nosotros traemos algo para la Iglesia universal, eso es lo que le he escrito al Papa en mi carta y ha sido hecho público».

Respecto al papel de la mujer en la Iglesia, Marx se ha referido al sentir de «muchas mujeres de nuestras parroquias, de las organizaciones, que hacen presión, y es comprensible. Incluso en Roma hay diferentes posiciones, no hay una sola voz, la diferencia es que aquí se hacen públicas. Y desde luego no es un camino fácil de navegar». El cardenal ha relativizado la respuesta que los obispos alemanes pueden dar a esas demandas, recordando que «no podemos pensar que mañana va a ser todo diferente», pero también ha prevenido contra el inmovilismo de «quienes piensan que cualquier movimiento es una traición a la Fe» y ha señalado que «la unidad de la que habla el Papa no es solo la unidad de los obispos o de la Conferencia Episcopal. Es la unidad de todos los bautizados».