Juan Cuatrecasas durante el juicio por los abusos sufrido por su hijo en la Audiencia de Bizkaia
Juan Cuatrecasas durante el juicio por los abusos sufrido por su hijo en la Audiencia de Bizkaia - ABC

El cardenal Blázquez se reúne por primera vez con una asociación de víctimas de abusos sexuales

Juan Cuatrecasas, presidente de Infancia Robada, asegura que «seguirá siendo escéptico» con la Iglesia hasta que «no se tomen medidas concretas»

MadridActualizado:

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Ricardo Blázquez, se reunió este jueves por primera vez con representantes de una asociación de víctimas de pederastia. Hasta ahora, el cardenal arzobispo de Valladolid había mantenido varios encuentros a título individual con personas que habían sufrido abusos, pero este jueves recibió en la sede de la Casa de la Iglesia al presidente de Infancia Robada, Juan Cuatrecasas y a su vicepresidente, Francisco Javier.

Cuatrecasas es el padre de un joven que sufrió abusos cuando tenía 12 años en un colegio vizcaíno de Gaztelueta a manos de su profesor de Religión, que fue condenado a 11 años de cárcel por un delito continuado de abusos sexuales durante los cursos 2008-2009 y 2009-2010. El vicepresidente de esta asociación es Francisco Javier, víctima de abusos junto a su hermano en el seminario menor de La Bañeza (Léon) entre 1988 y 1989.

Ambos compartieron una comida «cordial» con el cardenal en un restaurante próximo a la Conferencia Episcopal. Al finalizar el encuentro, el prelado declinó hablar, pero Cuatrecasas explicó que durante el encuentro trasladaron al arzobispo de Valladolid «un documento con una serie de propuestas» para atajar los abusos. Entre esas medidas figuran que «se investiguen los casos que se han producido en España desde los años 60; que haya un registro de pederastas y que la Iglesia ayude a sufragar los gastos que deben afrontrar las víctimas» tras sufrir estos delitos.

Cuatrecasas detalló que el cardenal se mostró en todo momento «muy receptivo» y mostró «un cierto ánimo de rectificación» sobre la falta de autoridad de la Conferencia Episcopal para llevar a cabo un estudio histórico sobre los abusos sexuales en España. Según indicó este «padre coraje», todo han sido por el momento «palabras». «No ha habido un compromiso expreso. El cardenal va a revisar el documento que le he hemos dado y lo a poner en manos de la Comisión jurídica de la Conferencia Episcopal que revisa los protocolos», señaló.

Según indicó, el episcopado español está a la espera del vademécum que prepara el Vaticano «antes de tomar cualquier medida». Esas normas que deben llegar de la Santa Sede son una serie de indicaciones obligatorias que deben seguir los obispos en caso de que se produzca un caso de abuso en su diócesis.

«Hasta que no veamos hechos no palabras somos escépticos. Esto es grave. La Iglesia debe ser consciente de que son sus víctimas y sus pederastas», indicó.