Cañete acusa a los socialistas de no haber tomado medidas antes del 96 para evitar las harinas animales

Madrid. Agencias
Actualizado:

El ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, expuso hoy uninforme ante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP, presidido por José María Aznar, en el que planteó la necesidad deredistribuir las incineradoras para poder quemar las reses quefallezcan en las explotaciones y que, al año, suman unas 180. 000. Elministro también se quejó de que el último gobierno socialista nohubira adoptado medidas para impedir que se importaran harinascárnicas, procedentes de paises con epidemia, antes de 1996, año enel que se adoptó esta decisión. 

Según informaron a Europa Press fuentes 'populares', el titularde Agricultura expuso la situación actual de este problema y tambiéninformó ante la dirección del partido de las medidas que se estabanadoptando, en coordinación con las comunidades autónomas y tambiéncon la Unión Europea. 

El problema, según el ministro, está en que las incineradoras noestán repartidas de igual forma por el territorio nacional y esoobliga a trasportar reses muertas desde algunas zonas de la penínsulaa otras. Puso el ejemplo de que en el norte y este hay más que en eloeste o en el sur del país. 

Arias Cañete precisó también que el Gobierno está adoptando yadoptará todas las medidas preventivas que sean necesarias paragarantizar la salud de los consumidores y recordó que tampoco hay queolvidar al sector ganadero, aunque puso de manifiesto la relatividaddel problema en la ganadería española comparada con las de otrospaises como Inglaterra o Francia.

En este punto explicó que si los análisis científicos de la UniónEuropea determinaran que es necesario analizar las reses de menos de30 meses se haría, pero aclaró que, de momento, los informescientíficos no han aconsejado que esto se haga así. No obstante, explicó a la dirección del partido que ampliar el espectro derealización de test a reses entre 20 y 30 meses supondría realizar100. 000 controles más, con el elevado coste que eso conllevaría.

Una cuestión que el presidente del Gobierno, José María Aznar, apostilló para cerrar el debate que suscitó el informe del ministrode Agricultura. En este sentido, el jefe del Ejecutivo hizo hincapiéen que su primera preocupación es la salud de los ciduadanos y entodas las actuaciones del Gobierno vayan en esa dirección. 

Las fuentes consultadas explicaron que tras la intervención deArias Cañete, el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoytomó la palabra y respaldó el informe del ministro. El asunto suscitóotras intervenciones como la del presidente de Castilla y León, JuanJosé Lucas, quien hizo referencia a la medidas que había adoptado enla comunidad autónoma que preside. También participaron la presidentadel Senado y el alcalde de Madrid, quien se quejó de la oposición deIU a que se incineren las vacas. 

Los intervinientes coincidieron, según las fuentes consultadas, enseñalar la demagogia que está empleando el PSOE en este asunto yponiendo de manifiesto la incongruencia de algunos alcaldessocialistas que se han mostrado contrarios a la creación de másincineradoras para quemar las reses muertas en las explotaciones. Unacuestión que viene obligada por la normativa europea que prohibe losenterramientos de las reses y obliga a quemarlas.