El fármaco que reduce un 65% el riesgo de cáncer de mama
Una mujer se realiza una mamografía - ABC
INVESTIGACIÓN CONTRA EL cÁNCER

El fármaco que reduce un 65% el riesgo de cáncer de mama

Los resultados de los ensayos demuestran la eficacia de un tratamiento preventivo aplicado a mujeres sanas con riesgo de padecer un tumor de mama

MADRID Actualizado:

Buenas noticias para la lucha contra el cáncer de mama. El Geicam (Grupo español de Investigación en cáncer de mama) ha presentado esta mañana los resultados de un ensayo clínico con exemestano, un inhibidor de la aromatasa, que muestran que reduce en dos tercios las posibilidades de aparición de cáncer de mama. Los resultados del estudio, publicados en «The New England Journal of Medicine», se han hecho públicos con motivo de la 4ª Revisión Anual de Avances en Cáncer de Mama (Ragma 10) de GEICAM. La investigación se ha realizado sobre 4.560 mujeres sanas, 432 de ellas españolas, con riesgo de desarrollar este tipo de tumores –la gran parte, mayores de 60 años–, a las que se les ha suministrado una pastilla diaria de este fármaco durante cinco años. El resto de las féminas procedía de Canadá, Francia y EE.UU.

En la presentación han participado el autor principal del estudio, el doctor Paul Goss, del Massachussetts General Hospital, y Armando Giuliano, del John Wayne Cancer Institute, autor de una polémica investigación que pone en entredicho el beneficio de extirpar los ganglios afectados en mujeres con tumor de mama.

El trabajo ha sido el culmen de una investigación iniciada por Paul Goss en 1981, cuando comenzó su tesis sobre la potencia de los

La investigación se ha realizado sobre 4.560 mujeres sanas

inhibidores de aromatasa en la prevención del cáncer de mama. La investigación finalizó el año pasado, tras analizar las respuestas del tratamiento en mujeres durante cinco años. Hasta ahora, el tamoxifeno y raloxifeno, únicamente legales en EE.UU., habían sido los únicos fármacos utilizados para la prevención del cáncer de mama. Pero sus importantes efectos secundarios eran los responsables de que solo un 4% de las mujeres en grupos de riesgo los utilizaran. El exemetasano, por su parte, supone toda una revolución, pues aumenta la efectividad y sus efectos adversos nos son apreciables. En el estudio no se observaron diferencias entre las mujeres tratadas con exametasano y las tratadas con placebo. Incluso reduce las lesiones benignas y precancerígenas.

El cáncer más frecuente

Como afirmó el doctor José Enrique Alés, coordinador del comité organizador de Ragma 10, «el cáncer de mama es el más frecuente en el mundo. Hasta ahora no era así en los países subdesarrollado, pero actualmente, las cifras han aumentado, llegando al medio millón de muertes por esta causa. Debido a que existe una relación clara entre el cáncer de mama y la transformación socioeconómica de la población, es el tipo de cáncer que más está creciendo en el mundo». Los tumores de mama afectan en mayor número a las mujeres de clase social media-alta de edad avanzada. A mayor edad, el riesgo se eleva, sobre todo a partir de la menopausia. Influyen, además, otros factores como una menarquia temprana o un elevado índice de masa corporal.

El tratamiento es seguro, fiable y eficaz, según los autores

«Podemos afirmar que el medicamento es tan útil y seguro que se puede recomendar a un número muy amplio de mujeres», ha asegurado Enrique Alés, quien ha destacado su «extraordinaria eficacia», ya que podría evitar entre 5.000 y 10.000 casos de cáncer al año solo en España. El próximo paso para la comercialización del exemetasano es la participación de un laboratorio farmacéutico que presente la iniciativa, pues, sin este, un medicamento no puede ser aprobado. Ninguna empresa farmacéutica ha intervenido en la redacción de este estudio, ni va a obtener beneficios económicos de este, tal y como han destacado los responsables.

La portavoz de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), Ana Valderas, ha manifestado su satisfacción, y ha animado a las mujeres a colaborar en ensayos, así como a los médicos a informar sobre estos a sus pacientes para la investigación en la lucha contra el cáncer.