Alejandro posa sonriente ejunto a sus padres, Silvia y Alejandro
Alejandro posa sonriente ejunto a sus padres, Silvia y Alejandro - Roberto Ruiz

El campamento de verano de Hazas del Cesto discrimina a un niño con síndrome de Down

El hijo de Alejandro y Silvia no le dejaron realizar las actividades con el resto de niños, teniendo que volverse a su casa con el campamento ya empezado

MadridActualizado:

En la localidad cántabra de Hazas de Cesto, como ocurre en otras muchas zonas de España, es común que durante el verano, los padres inscriban a sus hijos en campamentos de verano.

La polémica en la que se ha visto envuelta el campamento de verano de Hazas del Cesto es que no han permido que Alejandro, participase en las actividades que tenían programadas por el hecho de tener síndrome de Down.

Los padres de Alejandro, Silvia y Alejandro, inscribieron a su hijo en este campamento porque, su hija Valentina, ya ha ido otros años y ha tenido una buena experiencia. Al llegar, tuvieron que afrontar una difícil situación. La monitora comunicó que Alejandro no podía participar porque tenía síndrome de Down y no contaban con el personal adecuado para hacerse cargo de él. El resultado acabó siendo que en el mismo día que llegaron tuvieron que irse a casa con su hijo entre lágrimas.

El padre de Alejandro y Valentina, ha contado a El Diario Montañés que realizó la inscripción el 19 de junio, dos semanas antes de que diese inicio el campamento e informando de la condición de su hijo. «Es un pueblo pequeño en el que nos conocemos todos, pero aún así expliqué la condición de mi hijo antes de matricularle», explica Solana. En el Ayuntamiento, donde tenía que realizar la inscripción, no le pusieron ningún inconveiente, asegurándole que el personal del centro se haría cargo de su hijo. Se decantaron por inscribirle ahí por las garantías que les dio la persona encargada de recorger las inscripciones. Además, en las bases de inscripción no se especifica que no puedan inscribirse niños con discapacidad.

Después del incidente y de las protestas de la familia, desde el propio Ayuntamiento «solo me han puesto excusas. Primero me dijeron que el niño no podría realizar actividades como andar en bici o nadar y, después, que no había presupuesto para un monitor especializado». Pese a que los padres reconocen que hay una serie de actividades que no puede realizar, en inistituciones tanto públicas como privadas buscan alternativas para aquellos niños que tengan alguna discapacidad, ya sea con talleres, juegos o ludotecas.

Después de que esta familia haya dado visibilidad a este caso, buscan que otras personas en su misma situación y que hayan sufrido una discriminación similar denuncien y que sea público todo tipo de rechazo. También quiere que su hijo pueda relacionarse con otros niños de su edad. «Su vida va a ser más difícil que la de los demás y sólo quiero que pueda disfrutar de un campamento de verano». Estos cursos, organizados y ofertados por el Ayuntamiento, son de ámbito público y «no deberían excluir a nadie».

José María Ruiz, el alcalde del municipio, ha reconocido que descartaron la posibilidad de contar con personal para niños con discapacidad porque es una localdiad pequeña en la que no se apuntan más de 25 niños, y nunca antes se había inscrito nadie con una dispacidad. Pese a que para este año es complicado buscar una solución para el niño, asegura que se tendrá en cuenta para años posteiores.