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África

Botsuana despenaliza las relaciones entre personas del mismo sexo

El Tribunal Superior dictaminó por unanimidad que la legislación recogida en el Código Penal de 1965 era discriminatoria, inconstitucional e iba contra el interés público

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El Tribunal Superior de Gaborone, la capital de Botsuana, ha declarado por unanimidad inconstitucionales los artículos de la época colonial que criminalizan las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo. Se trata de una victoria histórica para los activistas de derechos LGBTG en el continente africano. El fallo llega apenas tres semanas después de que Kenia defendiera las leyes que penalizan la homosexualidad, desaprovechando una oportunidad de oro para hacer historia.

En un veredicto muy esperado, el tribunal del país del sur de África dictaminó el martes que la legislación recogida en el Código Penal de 1965 era discriminatoria, inconstitucional e iba en contra el interés público. El juez Michael Leburu señalo que la ley discriminatoria no solo persigue a las personas de la comunidad LGBTQ si no que frena a toda la ciudadanía: «Una sociedad democrática es aquella que abraza la tolerancia, la diversidad y la mentalidad abierta…La inclusión de la sociedad es fundamental para acabar con la pobreza y fomentar la prosperidad compartida», explicó el juez ante una sala repleta de gente. Elburu «dejó de lado las disposiciones de una época victoriana» y ordenó que se enmendaran las leyes que castigaban «el conocimiento carnal de cualquier persona contra el orden de la naturaleza» con penas de hasta siete años de prisión.

Los jueces acordaron por unanimidad el derecho de una persona a la privacidad y el derecho a elegir un compañero de vida: «Todas las personas tienen derecho a su expresión sexual», dijo Leburu en el fallo. El juez explicó que no es de interés público criminalizar la conducta sexual entre personas del mismo sexo. «¿Qué interés público apremiante requiere que exista tal ley? No hay víctima», dijo Leburu. «La dignidad humana se ve perjudicada cuando los grupos minoritarios son marginados», prosiguió.

El desafío al código penal del país fue realizado por un hombre gay anónimo conocido únicamente por las iniciales LM. En marzo, en una declaración escrita dijo al Tribunal Superior que dichas leyes le «limitan a la hora de interactuar con otros de la misma manera por temor a ser encarceladso. No estamos buscando personas que acepten la homosexualidad sino que sean tolerantes».

Este fallo es una victoria histórica para los movimientos LGBTIQ en Botsuana, quienes han estado luchando para reconocer sus derechos en los últimos años con éxito. En 2010, la Ley de Empleo hizo ilegal que las empresas rescindieran los contratos debido a la orientación sexual de sus trabajadores. En 2016, el tribunal dictaminó que el gobierno no podía negarse a registrar organizaciones de derechos LGBTIG. Un año después, la mujer transexual Tshepo Ricki Kgositau se ganó el derecho a que su verdadero género fuera reconocido oficialmente en Botsuana. Kgositau declaró a las puertas del tribunal supremo que «ya era hora» de que se deshicieran de las leyes discriminatorias de la época colonial y «interpretara su propia humanidad».