Las bibliotecas del Consell de Mallorca contarán con cuentos infantiles sobre la transexualidad

La asociación Chrysallis Baleares ha entregado a la institución insular ejemplares de las narraciones «Las aventuras de Tulipán» y «Cua de Sirena»

PALMA DE MALLORCAActualizado:

La asociación Chrysallis Baleares, entidad conformada por familias de menores transexuales, entregó el pasado viernes al Consell de Mallorca un centenar de ejemplares de dos cuentos infantiles sobre la transexualidad. Los citados libros serán distribuidos en la red de bibliotecas de la institución insular. Según recogió este sábado «Diario de Mallorca», dichas narraciones son «Las aventuras de Tulipán» y «Cua de Sirena», publicados por Edicions Bellaterra.

«Estos cuentos son una buena herramienta porque explican que hay personas que sienten de una manera y que no se identifican con el cuerpo que tienen», explicó al citado rotativo María Luisa Roza, vocal de Chrysallis Baleares y madre de una niña transexual. Con esta iniciativa se quiere «visibilizar la realidad» de los niños y las niñas transexuales. Para Roza, «el desconocimiento se cura con pedagogía desde pequeños».

En la presente legislatura gobierna en el Consell de Mallorca un tripartito conformado por el PSOE, MÉS y Podemos. El presidente de la institución insular es el ecosoberanista Miquel Ensenyat. Con independencia de las iniciativas promovidas por Chrysallis Baleares, desde diversas instituciones se han puesto en marcha en los dos últimos años varios proyectos en favor del citado colectivo.

Una ley consensuada

Cabe recordar que en mayo de 2016 el Parlamento balear aprobó, con un amplio consenso, la Ley para garantizar los derechos de lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales (LGTBI) y para erradicar la LGTBI fobia. La proposición de ley había sido presentada por el PSOE, MÉS y Podemos, formaciones que en esta legislatura dan su apoyo al Ejecutivo que preside la socialista Francina Armengol. Por su parte, el PP, Proposta per les Illes (PI) y Ciudadanos, que se encuentran en la oposición, votaron a favor de la mayoría de artículos de la citada ley. De hecho, fueron aceptadas o transaccionadas 52 de las 79 enmiendas presentadas en su momento.

La mencionada nueva ley autonómica contempla, entre otras medidas, la creación del Consejo de LGTBI de Baleares o la puesta en marcha de un Servicio Integral de Atención, para ofrecer asesoramiento. Asimismo, se prevén diversas medidas para evitar la discriminación en el ámbito laboral, sanitario o educativo. Otros puntos incluidos en la mencionada ley estipulan que las personas transexuales podrán acceder a tratamientos hormonales o que las personas lesbianas podrán acceder a técnicas de reproducción asistida.

Por su parte, el Foro de la Familia de Baleares anunció en su momento que llevaría al Defensor del Pueblo esta iniciativa legislativa, al considerar que la nueva ley «se convierte en una amenaza para todos los que libremente no comparten la visión de la sexualidad de la ideología de género». Para el Foro de la Familia, el objetivo de esta norma autonómica sería «privilegiar una ideología y una forma de entender la sexualidad, imponiéndola coactivamente al resto de la sociedad como si discrepar de esa ideología fuese discriminar a las personas que viven conforme a ella».

El «Protocolo Trans»

Posteriormente, en noviembre de 2016, el consejero de Educación, el socialista Martí March, presentó el «Protocolo Trans», creado para el alumnado transexual y transgénero que estudia o que pueda estudiar en un futuro en los centros educativos de la Comunidad. Dicho protocolo prevé, esencialmente, la adopción de una serie de medidas como, por ejemplo, respetar el cambio de nombre o de vestimenta del alumnado trans, o facilitar que tenga acceso a los baños y vestuarios que le correspondan de acuerdo con su identidad de género.

March explicó en aquellas fechas que el objetivo prioritario del «Protocolo Trans» era poner en marcha una serie de pautas para garantizar el libre desarrollo de la personalidad del alumnado trans y su no discriminación por motivos de identidad de género o de orientación sexual, con objeto de prevenir y evitar situaciones de transfobia, exclusión, acoso escolar o violencia de género.

Fue también en noviembre de 2016 cuando la consejera de Salud, la socialista Patricia Gómez, anunció que su departamento modificaría el nombre de pila de los niños y las niñas transexuales en las tarjetas sanitarias y en las historias clínicas, con el fin de adaptarlas al sexo con el que se identifiquen dichos menores y normalizar, con ello, su realidad también en el ámbito sanitario.