Bélgica y Francia detectan los primeros casos sospechosos de fiebre aftosa en el continente

Los primeros casos sospechosos de fiebre aftosa en el continente fueron anunciados ayer por los Gobiernos de Bélgica y Francia, donde se decretaron medidas excepcionales ante una amenaza que ahora se cierne sobre toda la cabaña europea. Los primeros análisis han sido negativos, pero los definitivos no se conocerán hasta la próxima semana. Mientras, crecen los casos en el Reino Unido.

BRUSELAS. Amadeu Altafaj, corresponsal
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El Gobierno belga decretó medidas de excepción hasta que se verifique la existencia de un brote de fiebre aftosa en una granja de cerdos de Diksmuide, en Flandes. «Los síntomas clínicos eran muy alarmantes», reconoció ayer el ministro de Agricultura, Jaak Gabriels, en una comparecencia ante la prensa. Sin embargo, «los primeros resultados de los análisis serológicos de la sangre son negativos», precisó.

El dictamen definitivo será hecho público como muy tarde el próximo martes por la mañana. Hasta entonces, «hay un plan de crisis en marcha que seguiremos paso a paso», declaró el ministro. Este plan incluye la prohibición de transportar bovinos, ovejas, cabras, ciervos, caballos y cerdos en todo el país durante al menos tres días, así como medidas de desinfección para animales, personas y vehículos en una zona de 20 kilómetros alrededor de la granja en cuestión y la suspensión de los concursos hípicos. Los Ministerios de Agricultura y Sanidad ampliaron ayer por la noche las medidas, a fin de permitir la recogida y transporte de leche y polluelos recién nacidos, previo estricto control veterinario. Todas las acciones son respaldadas sobre el terreno por un despliegue masivo de la policía federal y local.

Hasta 40 explotaciones ganaderas están en cuarentena, aunque los controles más estrictos se centran en 13 granjas, una de las cuales importó los cerdos sospechosos para venderlos a las otras 12. «Me doy cuenta de que estas medidas de precaución tan dramáticas impiden el desarrollo normal de las actividades comerciales y lúdicas. Pero el interés del conjunto de nuestra cabaña así como nuestra credibilidad en el extranjero están en juego», añadió.

Las sospechas crecieron el viernes por la noche en torno a tres cerdos que presentaban «los síntomas típicos» de la enfermedad, «erosiones, aftas abiertas y fiebre», según comentó un responsable veterinario del Ministerio. Las autoridades decidieron entonces decretar la puesta en marcha de un plan de crisis e informaron «inmediatamente» a los servicios de la Comisión Europea y a la prefectura de Lille, en Francia.

OVEJAS SOSPECHOSAS

El país galo decidió ayer cerrar sus fronteras a todos los animales procedentes de Bélgica. Las autoridades belgas habían sacrificado ya más de 2.000 animales del Reino Unido, desde que se detectó el mal en ese país, el pasado 21 de febrero. Los demás animales bajo sospecha eran sometidos a controles veterinarios cada cuatro días, hasta este viernes, cuando saltó la alarma. Mientras, Francia también admitía ayer la existencia de un posible caso en una granja de Roche-LaMoliere, en el departamento de Loire (centro-sureste). La explotación está en cuarentena como medida cautelar desde el viernes. Los primeros análisis a los ovinos de la explotación dieron resultados negativos, pero habrá que esperar hasta mañana para confirmar, con pruebas de tipo virológico, que no están infectados. Los veterinarios detectaron manchas en la boca de varios corderos durante un control de rutina. La gendarmería ha establecido un perímetro de seguridad, con vallas metálicas, para impedir el acceso a la explotación, cuyos trabajadores son sometidos a desinfección.

La explotación pertenece a un negociante de animales, que había reunido un buen número de ovinos para venderlos a la comunidad musulmana para el sacrificio ritual de la Pascua Grande, que se celebra el martes. Los animales habían sido comprados la semana anterior en un mercado de ganado y no se ha podido establecer su procedencia, pero no figuraban entre los lotes de ovinos importados del Reino Unido, donde ayer se registraron nuevos brotes hasta alcanzar una cifra total de 51. El ministro británico de Agricultura, Nick Brown, prometió ayer que se mantendrán medidas «duras» hasta que la enfermedad se haya erradicado del país. La mayoría de los nuevos focos afectan a ovejas o se han contagiado de estos animales.

POSIBLE BLOQUEO ESPAÑOL

En España, el consejero de Agricultura de la Generalitat catalana, Josep Grau, señaló ayer que el Gobierno ha cometido un error al no decretar la suspensión temporal de todas las importaciones de ganado procedentes de la UE. El Gobierno baraja esta posibilidad, pero duda porque podría afectar a nuestras exportaciones. Sin embargo, si las pruebas realizadas en Francia o Bélgica dan positivo, podría decidirse un bloqueo parcial o total el próximo lunes, cuando se reúne el Comité Permanente Veterinario de la UE.